En el 2013 se anunció que Gal Gadot interpretaría a Wonder Woman en la película de Zack Snyder, Batman vs Superman: Dawn of Justice. La reacción ante esta noticia en general fue negativa: la gente no la conocía y quienes sí la ubicaban sabían que venía de las películas de The Fast and the Furious, lo cual no generaba ninguna confianza. Sin embargo, a todos los que pensábamos así, la actriz israelí nos dejó con la boca cerrada después de verla por primera vez aparecer en pantalla grande.

Uno de los mejores aciertos –o el mejor– de Batman vs Superman fue ella: verla por primera vez con el traje de la Mujer Maravilla acompañada de la música Hans Zimmer llegando para salvar la Tierra es uno de esos momentos cinéfilos que te hacen sentir algo único y memorable. Zack Snyder tuvo la visión de verla como nadie más la vio, y nos presentó un personaje nuevo en el universo cinematográfico de DC de tal manera que la gente, después de las malas apuestas de Warner, sólo esperaba ver su película.

Wonder Woman llegó para quedarse. La primera película de Patty Jenkins (Monster) del Universo Extendido de DC en la que descubrimos el origen de la princesa Diana; la princesa de las Amazonas, mujeres bendecidas por los dioses, entrenadas para ser invencibles y proteger la paz; es genuinamente buena. Y eso es una más que grata sorpresa.

Una gran cinta de acción

Wonder Woman es una película de acción que se desarrolla en la guerra, en ella vamos a encontrar coreografías espectaculares (sobre todo en la parte de las batallas con amazonas). Así, el Patty Jenkins no sólo quiso complacer con una gran historia, sino que agregó batallas, persecuciones y explosiones espectaculares.

En la película, podemos ver los horrores que conlleva la guerra a través de la mirada inocente Diana, quien todo el tiempo se le hace incomprensible el porqué empiezan y continúan los conflictos humanos. Ve un mundo en el que siempre son afectados los que menos tienen que ver con la guerra. Un tema serio, sin duda, y más en estos momentos en donde no hay guerras mundiales y todo el mundo está en guerra.

Steve le enseña a Diana el mundo que no conoce, un mundo de sufrimiento y dolor. La química con estos dos personajes es increíble, no se siente forzada en ningún momento, las bromas que tienen entre ellos son muy adecuadas y para hacer más amena la película se incluye un equipo de extraños amigos: Ewen Bremner el escocés ebrio nacido de la ternura de Spud en Trainspoting, Saïd Taghmaoui como un hábil parlanchín, y Eugene Brave Rock como guía sabio del mundo.

Sin embargo, uno de los puntos débiles de este nuevo universo cinematográfico de DC son los villanos y es algo que en esta película no es diferente. No dejan de parecer malos muy malos, que caen en lo caricaturesco. Danny Huston retratando al general Erich Ludendorff y Elena Anaya como el llamado Dr. Veneno son bastante unilaterales. Grandes héroes se forjan con grandes villanos. Por desgracia, aquí, los héroes se hacen solos.

La Mujer Maravilla salva, de nuevo, a DC

Para salvar a DC no sólo llega el personaje de Wonder Woman, también llega la directora Patty Jenkins: con ella, Warner Bros, se juega 150 millones de dólares en la primera película de superhéroes que dirige. La productora eligió a una cineasta cuyo único crédito anterior a la pantalla grande fue un filme independiente de 8 millones de dólares: Monster, un drama sobre un asesino en serie femenino que le dio a Charlize Theron un Oscar como mejor actriz.

Wonder Woman es la película más cara jamás filmada por una persona con dos cromosomas XX, lo que significa una gran presión no sólo para Warner Brothers sino también para la directora. La contratación de Jenkins, de 45 años, que se había acercado a dirigir una película de superhéroes antes (la secuela de Thor en 2013), pero que acabó retirándose, era obviamente una gran apuesta para Warner, un estudio que ha tenido problemas creativos con sus películas de franquicia de superhéroes desde la trilogía de Batman de Christopher Nolan.

Pero tomar el timón de la Mujer Maravilla también es un gran negocio para prácticamente todas las directoras en Hollywood con ambiciones de blockbuster. Y éste puede ser el principio de confianza para que accedan a los puestos grandes más mujeres talentosas de la industria.

Fuente: codigoespagueti.com
Fotografía: codigoespagueti.com