Pareciera que el orden y los niños nunca van juntos. Juguetes por todos lados, cambio de pañales justo antes de salir, llantos y llegadas tarde parecerían ser la norma, al menos en los primeros años de nuestra vida con ellos. Y, como si fuera poco, la llegada de más hermanos suele desequilibrar aún más cualquier tipo de orden logrado. Debemos afrontarlo: la vida con niños tiende a ser bastante caótica.

Pero ¡no te preocupes! Existen ciertos tips que puedes tener en cuenta en tu día a día para generar esa tan anhelada tranquilidad en el hogar. Hoy compartimos contigo algunas ideas que te serán de mucha utilidad. Descúbrelas a continuación.

1. Comienza tu día de forma tranquila
Aunque no lo parezca, la forma en que comenzamos el día suele marcar lo que será nuestra jornada. Por ejemplo, algunos padres suelen revisar las redes sociales y su mail o prender la televisión incluso antes de haberse levantado. Y, si lo pensamos bien, resulta muy poco saludable. La razón es sencilla: escuchar y ver noticias negativas ya nos predispone a pensar y accionar de manera negativa con nosotros mismos y, en consecuencia, también con nuestros hijos.

Si, en cambio, nos levantamos de manera serena, hacemos algo de yoga o meditación (quizás solo contemplar el paisaje por la ventana) y recién desayunamos cuando nuestro cuerpo lo pide, todo nuestro día se desenvuelve de una manera más serena. Los pequeños de cualquier edad no solo sienten esto, sino que también tienden a imitarlo. Ellos también querrán comenzar y continuar el día en armonía consigo mismos y con el entorno. Tu hogar se verá y se sentirá diferente desde la primera hora de la mañana.

2. Cultiva la presencia

Una de las mejores formas de evitar el caos en la casa es estando presentes. Es cierto, muchas veces el ritmo de la ciudad, el trabajo y demás obligaciones no lo permiten. Pero, si prestamos atención y reorganizamos nuestra rutina, sin duda habrá pequeños cambios para llevar adelante que nos ayudarán a estar más tiempo con nuestros hijos. Cultivar presencia fortalece la conexión con ellos y desde ya cimenta las bases para un hogar pacífico.

3. Arma un calendario familiar
Cada miembro de la familia tiene sus actividades. No es de extrañarse, entonces, que resulte un tanto compleja la organización de los horarios semanales para todo el año. Una alternativa simple y útil puede ser armar un calendario que esté a la vista para que cada uno pueda revisarlo en el momento que desee. Así podrán estar al tanto de los horarios (¡y pensar por adelantado el tiempo de preparación necesario!). Las pizarras grandes son ideales porque les permiten borrar y cambiarlos en caso de que se precise.

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4. Compra estratégicamente

El mero hecho de que falten alimentos básicos para cocinar puede generar un verdadero caos en el hogar. Para que no te quedes sin ese tipo de productos de noche y con la familia hambrienta (siempre pasa en los peores horarios), lo mejor es pensar con antelación una lista completa que incluya la cantidad de productos suficiente como para evitar imprevistos. Además, ten en cuenta la opción de comprar al por mayor. De seguro en tu pueblo o ciudad encuentras algún comercio que venda productos de esta forma que te garantiza no tener que salir a comprar cada dos días y probablemente sea también más conveniente para tu bolsillo.

5. Crea un organizador de tareas
Difícilmente hayas escuchado alguna vez a padres felices diciendo que sus hijos participan en absolutamente todas las tareas domésticas. Pues, a decir verdad, esto se da no por una mala predisposición de los niños, sino porque muchas veces somos nosotros los que hacemos cosas por ellos cuando no deberíamos. Los niños son mucho más capaces de lo que imaginamos y pueden ayudarnos en un principio a cumplir con determinadas tareas básicas y, luego, a medida que van creciendo, ir haciéndolas ellos mismos.

Piensen en conjunto cuáles serían las tareas del hogar que se requieren y creen un organizador de tareas basado en las edades de cada niño. Un par de actividades asignadas para cada miembro ya reducirá enormemente el trabajo de los padres y ayudará a mantener el hogar limpio y ordenado. ¡Te sorprenderá verlos en acción!

6. Haz espacio
nino jugando oso de peluche juguetes escuela

El amontonamiento siempre genera caos. Ya sea de muebles, juguetes o ropa, intenta mantener un cierto orden en este respecto. Puedes, por ejemplo, armar lugares de guardado donde colocar determinados objetos para que no queden a la vista. De todos modos, lo ideal es tener menos de cada objeto. Es muy simple: cuantos menos objetos tengas, menos tendrás que ordenar y menos caos se producirá en el hogar. Así que, cada tanto haz una limpieza: dona, vende o regala aquello que hace tiempo no se usa o que ya no quieres conservar. La energía fluirá mucho mejor y todos se sentirán más a gusto.

No tenemos por qué volvernos maniáticos del orden ni exigirle demasiado a cada miembro de la familia. Basta con ponerse de acuerdo, planificar un poco y distribuir las tareas para evitar que el hogar se vuelva un caos. Verás que, cuantos más cambios incorpores en este sentido, más entusiasmados se sentirán para seguir transformando el día a día. ¡Ánimo!

Fuente: mujervix.com
Fotografía: mujervix.com