¿Eres de los que se sonroja con el contacto de sus compañeros de trabajo, tiene problemas para expresar lo que realmente piensa y prefiere pasar desapercibido en la oficina? Entonces este artículo es para ti.

¿Por qué? Porque esa timidez natural lamentablemente interferirá en tu trabajo. Además, si hablamos de caso de timidez extrema, es muy probable que nunca consigas el puesto laboral que realmente mereces porque no importarán tus logros académicos o en la oficina: la timidez barrerá con tu imagen.

Timidez disconforme
En nuestra sociedad, las personas exitosas son líderes naturales; tienen una confianza que les brota por los poros, se expresan con fluidez y se les nota seguros cuando hablan con otras personas.

Por el contrario, las personas tímidas tienden a evitar llamar la atención a toda costa, hablar en público, liderar reuniones o hacer presentaciones para el resto de sus compañeros de trabajo. Como resultado, son percibidas como faltas de iniciativa, sin ambición y sin cualidades comunicativas, aspectos que no suelen ser apreciados cuando se trata de elegir a trabajador que recibirá un ascenso.

El ser tímido es percibido como una inconformidad con uno mismo que no solo incomoda a los demás, sino que puede ser un problema en tu desarrollo profesional.

A pesar de esto: «11 razones por las que los introvertidos somos los más cool»
¿Qué puedo hacer?

Dejar de ser tímido empieza con una decisión personal, pero no quiere decir que pueda lograrse de la noche a la mañana. Recuerdas que llevas toda una vida siendo de una forma y cambiar tus formas no es algo fácil de conseguir.

No subestimes el valor de tus ideas. Seguramente te has visto envuelto en reuniones en las que tienes mucho que decir, pero crees que tus palabras no tienen valor con respecto a los pensamientos de terceros. Aunque suene tonto, antes de entrar a la próxima reunión de trabajo, date un pequeño discurso de apoyo recordándote tus conocimientos y capacidades.

Sé el primero en tomar la palabra y pregunta todas tus dudas. Aún más importante, recuerda que los demás están en el derecho de no estar de acuerdo contigo y esto no quiere decir que hayas fallado o que tengas que callar. Los puntos de vista son necesarios para poder hallar una solución adecuada al problema.

Si sientes que se trata de un problema que te sobrepasa, no dudes en buscar ayuda profesional. Ir al psicólogo no significa que estás loco, sino que eres lo suficientemente inteligente para reconocer que tienes en tus manos un problema grave que debes solucionar.

Deja la timidez atrás y prepárate a conseguir el puesto que realmente mereces. Es tu momento.

Fuente: vixmujer.com
Fotografía: vixmujer.com