Existen diferentes tipos de dietas, pero cada una aporta beneficios distintos según la necesidad de cada persona. La dieta lipoífidica es una excelente opción para bajar de peso sin descompensarte.

Este tipo de alimentación consiste en consumir alimentos naturales, es decir no son procesados. De acuerdo con estudios publicados por la Clínica Mayo, este tipo de dieta también ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre y puede evitar problemas cardiovasculares al ser baja en grasas.

¿En qué consiste la dieta lipofídica?

Esta dieta, es rica en consumo de verduras y frutas, excluye los alimentos procesados o refinados que al tener contacto con el intestino alteran su funcionamiento y además almacenamiento de la grasa corporal aumenta.

La dieta lopofídica consta de dos etapas:

La primera es la etapa de adelgazamiento y dura entre 3 y 4 meses.

Es un proceso en el cual se deben evitar ciertos alimentos como:

Harina
Frutas con alto contenido en azúcar como plátano, sandía, mango, higo, melón
Lácteos enteros
Miel
Cordero
Pan
Galletas
Azúcar
Embutidos
Papa
Alimentos en almíbar
Bebidas carbonatadas

Alimentos permitidos:

Pollo sin piel
Pescado
Carne sin grasa
Verduras sin conservas como brócolí, espinaca, alcachofa, calabaza, repollo, coliflor, apio.
Huevo sin yema
Lácteos reducidos en grasa
Café sin azúcar
Té sin azúcar

Todos los alimentos deben ser cocinados al vapor a la plancha y sin aceite.

Esta dieta además de ayudarte a bajar de peso mejorarás el tránsito de tu intestino y evitarás estreñimiento que puede ser provocado por los conservadores o alimentos procesados.

Durante la segunda etapa de esta dieta, pude incorporar otro tipo de alimentos, siempre y cuando estos sean naturales y reducidos en grasa, de esa manera no habrá un ‘efecto rebote’.

La dieta lipofídica, es de 8 meses, que aunque puede ser larga, te ayudará a tener mejor hábitos alimenticios y mejorará tu calidad de vida.