“El Negro”, un perro mestizo que vive en las inmediaciones del Instituto Técnico Diversificado ubicado en el municipio de Monterrey en Colombia. Tiene la libertad de circular por el lugar y fue adoptado por todos en el Instituto, además de ganarse el corazón de los habitantes de los alrededores por su particular forma de pedir galletas.

Los los estudiantes siempre le compraban galleticas en la tienda del lugar, al recibirlas se mostraba muy contento y movía su cola. Hasta que un día llegó al kiosco con una hoja en su hocico, se cree que imitando a los chicos, que ve al entregar el dinero para compran sus comidas.

Tal vez de tanto observarlos aprendió que para obtener las galletas tenía que dar algo a cambio. Este comportamiento de “Negro” puede entenderse mejor desde la Teoría del aprendizaje por condicionamiento, del ruso Iván Pavlov, que es el proceso de aprendizaje por asociación de estímulos.

En vídeo publicado por la maestra Ángela García Bernal explica cómo entre él y el vendedor se entienden: “Compra sus galletas recogiendo hojitas de los árboles” . Sin embargo, cuando el hombre no se las da,”El Negro” recurre a otra táctica. Se acerca a los chicos del colegio y les mueve la cola a cambio de un bocado.

Además, él sabe muy bien lo que quiere. García aseguró que las galletas de crema no le gustan y que prefiere las dulces que tienen un sabor más parecido a las croquetas que él come.

Fuente: La voz del Despertar
Fotografía: lavozdeldespertar.com