Desde el 2012 la Organización Mundial de la Salud recomendó usar antirretrovirales en la prevención sexual del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). La medida ya se implementa en varios países desarrollados, pero presenta dificultades para ejecutarse en América Latina y el Caribe.

Conocida como PrEP (Profiláxis Pre Exposición), consiste en la administración de fármacos a personas sin VIH para evitar la transmisión sexual del virus. Se trata de una prevención biomédica que ya se emplea en baja escala para casos de pos exposición al virus (PEP).

Durante el tercer día del Sexto Congreso sobre VIH y Hepatitis de Las Américas, realizado en la Ciudad de México, varios expertos disertaron sobre las condiciones en que puede incorporarse este recurso y dieron a conocer resultados de intervenciones que han seguido la recomendación de la OMS para ofrecer antirretrovirales con fines preventivos, particularmente en las poblaciones más expuestas a la infección. Se trata de una profilaxis que se toma antes del coito.

En este contexto el investigador mexicano Hugo López Gatel, del Instituto Nacional de Salud Pública, presentó el proyecto de una intervención que lleva por nombre ImPrEP, con el cual en unas semanas México se sumará a esta iniciativa internacional, aunque por ahora solo en la Ciudad de México, Guadalajara y Puerto Vallarta.

El experto del INSP refirió la existencia de condiciones adversas que han dificultado su ejecución: elevado costo del medicamento, reglamentos y estigmas, pero sobre todo la división del sistema nacional de salud. Pero también subrayó la creación de un equipo interinstitucional que con recursos de una agencia internacional y el apoyo del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/Sida (CENSIDA) ha podido sortear esas dificultades, además de que las Clínicas Condesa de la Ciudad de México cuentan con algoritmos de detección y otras acciones preventivas que servirán de base para retener a los usuarios, atender otras infecciones de transmisión sexual, vinculándolos también a servicios comunitarios, toda vez que algunas organizaciones no gubernamentales estarán ofreciendo PrEP.

Este esfuerzo contrasta con la experiencia en Estados Unidos donde ya se han documentado las primeras aportaciones del PrEP en el control de la epidemia, aunque solo en algunos lugares como Nueva York. Demetre Daskakis, del Departamento de Salud e Higiene Mental en esa metrópoli refirió que en el 2006 la intervención contribuyó a un descenso de nuevos casos, pero explicó que ese logro es resultado de una “fuerza de tarea” que conjuga diversos actores.

Por el Centro para el Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) intervino la especialista Dawn K. Smith. Dijo que en ese país 1.1 millón de personas ya están recibiendo la PrEP, de las cuales el 71.8% son hombres que tienen sexo con hombres, 22% población heterosexual y 6% usuarios de drogas inyectadas.

En su turno Giovanni Ravasi de la Organización Panamericana de la Salud, advirtió que la PrEP no es para todos ni para siempre. Debe asumirse como otra opción porque el uso del condón no ha perdido efectividad para evitar ésta y otras infecciones, agregó.

Habló también de la experiencia en Brasil, donde la intervención ya se ofrece a 9 mil usuarios, si bien dijo que uno de los retos enfrentados ha sido la falta de adherencia las primeras 48 semanas de implementación. Por eso hay que ofrecerlo en un contexto estructurado para que sea efectivo, indicó.

Fuente: excelsior.com
Fotografía: excelsior.com