El café mexicano es una delicia y muchas veces pasa desapercibido. Para impulsar el producto nacional es necesario considerar su historia y crecimiento a nivel mundial y el 2016 fue un gran año para el café en México.

Se dice que el café llegó a México a finales del siglo XVIII y existe la versión de que Michoacán fue el primer lugar en el que se sembró.

En 1958 se crea el Instituto Mexicano del Café, un órgano federal que fomentó el desarrollo del café al grado de producir una nueva variedad, Café Oro Azteca, pero el Instituto llegó a su fin en 1989 por motivos de perdida de calidad en el producto.

Hoy en día el café mexicano tiene un panorama y reconocimiento bastante distinto a nivel nacional e internacional y en Forbes Life te contamos cómo fue el desempeño del grano en el 2016.

El café en la industria mexicana

“México en el periodo 2016-2017 se posicionó como el onceavo productor de café a nivel mundial con 1.6% de la producción global; y como exportador, es el doceavo a nivel internacional. Mientras que el mercado nacional está demandando 2.3 millones de sacos de café; 64.9% para café soluble y 39.1% para tostado y molido”, Marcos Gottfried, Director General de Expo Café.

La producción de café en México durante el 2016 fue de 3.5 millones de sacos de café de 60 kg, un total de 717,336 hectáreas. Entre sus principales productores son:

Chiapas 36%
Veracruz 19.7%
Oaxaca 17.8%
Puebla 9.3%
Guerrero 6.8%
Según el Director General de Expo Café, Marcos Gottfried, el consumo per capita del producto en México es de 1600 kg y de acuerdo con la Asociación Mexicana de Cafés y Cafeterías, se cree que en el país existen 70 mil cafeterías de especialidad. La industria del café es generadora de empleos y según Mintel (Global Market Research & Market Insight), el crecimiento anual de estos negocios reportó ser de 2.3%.

Fuente: Forbes
Fotografía: forbes.com.mx