Cualquier fan promedio de Marvel te podrá decir que Steve Rogers, el Capitán América, pudo sobrevivir congelado en las frías aguas del Ártico gracias al Suero del Super Soldado, o alguna de las propiedades que le dio este menjurje desarrollado por el doctor Abraham Erskine; pero no es así. Al menos no del todo.

En una atracción de Marvel en Las Vegas, Nevada, llamada Avengers S.T.A.T.I.O.N., puede leerse una ficha explicando por qué el Capi pudo estar congelado por 70 años, y luego despertar en el siglo XXI como si nada.

“El examen físico del capitán Rogers reveló que, aunque se espesó, el agua de su sangre no estaba congelada. Los análisis de sangre revelaron que su sangre contenía cantidades excesivas de glucosa como resultado de que su hígado procesara sus reservas de glucógeno, reduciendo así la temperatura de congelación de la sangre y crear un “crioprotector”. Este proceso es similar al de los osos de agua (tardígrados) y las ranas de madera en hibernación, que metabolizan el glucógeno en el hígado para circular cantidades copiosas a través de su cuerpo, para reducir la contracción osmótica de las células y detener la congelación. Esto, sin embargo, nunca antes se había visto en humanos”.

Ósea que el Capitán tiene una especie de hiperglicemia, pero que le favorece en lugar de perjudicarle. Que locura.
Fuente: codigoespagueti.com
Fotografía: codigoespagueti.com