Hace unos días cumplió años uno de los caricaturistas más queridos, Quino, quien con su ingenio ha hecho reír a miles de personas alrededor del mundo. Quino se distingue por tener un humor inteligente en el que aborda las problemáticas mundiales de una forma a veces hasta un poco inocente, lo que lo vuelve un autor para chicos y grandes.

Su trabajo más famoso es la tira cómica Mafalda, una de las niñas más amadas gracias a su inteligencia y ocurrencias. Mafalda fue la voz de una generación, ya que retrató un momento importante en la historia, la revolución de los 60 y 70, cuando miles de jóvenes idealistas trataban de cambiar y mejorar el mundo; de ahí dejó importantes lecciones que todos aprendimos a lo largo de su vida.

Mafalda surge de hecho porque a Quino le pidieron diseñar a una familia de personajes para promocionar los electrodomésticos Mansfield de la firma Siam Di Tella. Sin embargo, el proyecto no fue posible, por lo que Quino guardó a su niña para utilizarla en otro momento. Finalmente la volvería popular dentro de su participación en el diario argentino Primera Plana.

La razón del éxito de Mafalda es su humor sarcástico, pero a la vez inocente. A través de éste y el ojo de una niña superdotada, Quino abordaba problemas mundiales. Mafalda solía hablar de todos los temas posibles: educación, política, series, cultura pop, relaciones familiares, trabajo… por lo que las personas que la leían se relacionaban fácilmente con ella.

Otra característica de Mafalda es que varios personajes la acompañaban, cada uno de ellos con características bastante marcadas que eran, de hecho, un retrato de varios aspectos de la sociedad argentina. Estos acompañantes venían a complementar el mundo de Mafalda y juntos exploraban temas de actualidad.

Lo más valioso del personaje era que, dentro de toda su sátira, la lección de Quino era la de enseñar con ella a luchar por los derechos humanos, trabajar por la paz mundial y, sobre todo, nunca perder los ideales.

De hecho, cada tira de Mafalda era una moraleja en sí misma y cada personaje dejaba siempre una lección, por ejemplo:

Susana nos indica que las mayores preocupaciones de la vida no siempre deben ser sólo la familia y los hijos.
Manolito, que el dinero no lo es todo.
Miguelito y Guille tienen una personalidad parecida en la que ellos son bastante egoístas pero directos y sinceros
Felipe nos enseña a tener valor y cumplir lo que uno se propone
Libertad es un reflejo de las personas que son reaccionarias y radicales en sus ideas.

Otro ejemplo interesante son los papás de Mafalda, que simbolizan a una generación anterior que proviene del trabajo duro: el papá de Mafalda representa al hombre que se quema en el trabajo para sostener a su familia, y su mamá a las mujeres que decidieron ser amas de casa por casarse y tener hijos.

Mafalda es una niña que vino a romper con estereotipos, lo que la conviertió en uno de los personajes más queridos del mundo. Su imagen ha sido utilizada para campañas promocionales de la UNESCO, la ONU y causas humanitarias, ya que si Mafalda viviera en realidad sería algo en lo que seguramente habría participado.

Mafalda nos enseña a ser mejores personas, y que necesitamos preocuparnos de las cosas realmente importantes, además de ocuparnos de causas que apoyen el beneficio de los demás, empezando con las personas a nuestro alrededor.

Fuente: actitudfem.com
Fotografía: actitudfem.com