Se trata de un recorrido que cualquier capitalino amante de la cultura prehispánica puede realizar para conocer los primeros monolitos y pinturas.
Un viaje que sirve para descubrir las primeras representaciones pictóricas en la ciudad.

De las zonas arqueológicas que más destacan de la ciudad podemos hacer referencia al Templo Mayor, Tlatelolco y la pirámide del metro Pino Suárez. Pero además de estos afamados puntos prehispánicos, existen otros lugares en los límites de la zona urbana capitalina que revelan la presencia de increíbles monolitos y pinturas rupestres.

Afortunadamente existen personas que se dan a la tarea de recorrer estos sitios, adentrándose por la maleza que yace bajo el fuerte sol para descubrir tesoros de carácter precolombino. Tal es el caso de Somos Nómadas TV, un canal de Youtube que documentó su travesía por las afueras de la ciudad, hallando majestuosas y plausibles obras de nuestros pasados indígenas.

La primera parada es en la comunidad de San Gregorio Atlapulco, donde se encuentran los monolitos. Una buena referencia de este lugar son las tres cruces que se postran en la cima del Cerro del Maíz, lo cual habla de una zona espiritual, tanto para los mexicas como para los españoles cristianos que arribaron con la Conquista.

Hay una roca que los locales llaman La Malinche, pero realmente es una piedra tallada que representa una diosa que tenía que ver con la vegetación y la fertilidad. Se cree que era patrona de los xochimilcas. Asimismo, se puede apreciar otra roca, a la cual conocen como Juan “el tamborilero”, pues la figura tallada es similar a este instrumento. Sin embargo, se trata del dios Xipe Tótec, que en realidad sostiene un escudo de guerra.

La segunda parada es en la comunidad de Santa Ana Tlacotenco en Milpa Alta, donde el explorador descubre que edificaciones como iglesias y casas fueron erigidas gracias a piezas y rocas prehispánicas, como figuras humanas, espirales y otras formas geométricas. Resulta especialmente interesante encontrar estos vestigios en las construcciones, pues enmarcan de manera sutil y sugestiva las estructuras.

Finalmente, la parada de las pinturas rupestres se encuentra en San Francisco Tecoxpa, en la zona ejidal a las faldas de un cerro. Aquí se descubre una roca repleta de pinturas rupestres, que aunque tiene varios grafitis, aún se alcanzan a apreciar figuras de animales y humanos con pintura roja. Hay otros dibujos abstractos de pintura blanca que también se develan. Conviene mirar el video para ver todos los vestigios que inadvertidos definen nuestra identidad como mexicanos.

Fuente: MX City
Fotografía: mxcity.mx