Mientras el gobierno de la CDMX toma medidas concretas para combatir los problemas de la contaminación y la contingencia ambiental, los chilangos también podemos poner manos a la obra con el programa Regalar un árbol a Chapultepec.

Como su nombre lo dice, el objetivo de esta campaña es conseguir los árboles necesarios para darle una segunda vida al Parque Lomas, de la sección II de este bosque chilango. Para lograrlo necesita de nuestra ayuda.

Regalar un árbol a Chapultepec para disfrutar los beneficios en toda la CDMX
Los bosques son particularmente importantes para las grandes ciudades como la nuestra ya que representan una especie de pulmón que permite la oxigenación adecuada. Esto se refleja en formas muy variadas y algunas más evidentes que otras.

Por ejemplo, una de las más importantes es que su presencia asegura el aire limpio para todos los chilangos, por lo que es una excelente manera de combatir los daños a la salud causados por la contaminación de las ciudades. Además, al regalar un árbol a Chapultepec, este también ayudará a disminuir el intenso calor que también caracteriza a las urbes del mundo.

Esto sin contar que es un refugio y alimento clave de muchas especies de animales que son parte de la CDMX e incluso ayuda a combatir las características inundaciones pues un solo árbol absorbe hasta 2900 galones de agua de lluvia y permite que esta sea absorbida en los mantos acuíferos.

Cómo regalar un árbol a Chapultepec
Antes de que corras a sembrar tus especies favoritas por tí mismo directo al bosque, te comentamos que el programa funciona de manera diferente. Debido a los permisos necesarios para responsabilizarse de la reforestación en este parque público, la organización Pro Bosque es la encargada de canalizar nuestras ganas de ayudar.

Para ello, solo necesita recolectar el dinero necesario para sembrar como para el saneamiento continuo del bosque y sobre todo para sembrar 150 nuevos árboles de jacarandas, liquidámbares, encinos, pinos azules y ocotes que aportan diferentes beneficios a la CDMX.

Fuente: Chilango
Fotografía: chilango.com