Una aeronave C-130 Hércules del Ejército Mexicano partió esta madrugada desde Hermosillo, Sonora, hacia Cuernavaca, Morelos, cargado con un hospital móvil, medicamentos, equipo quirúrgico y vehículos de atención a emergencias, además de brigadistas y médicos especialistas para atender a los damnificados por el sismo del 19 de septiembre.

La gobernadora Claudia Pavlovich detalló que la clínica se instalará en el estacionamiento de una tienda de autoservicio, contigua al Hospital General de Cuernavaca, con más de 27 funcionarios que brindarán durante tres semanas sus servicios de manera gratuita.

Junto al comandante de la Base Aérea Militar 18 de Hermosillo, Miguel Vallín Osuna, y el comandante de la Cuarta Zona Militar, Norberto Cortés Rodríguez, la mandataria supervisó las labores de embarque de los materiales, equipos y suministros médicos.

Pavlovich agradeció a los brigadistas y médicos y sus familias la decisión de ayudar a las personas afectadas por el terremoto.

Confirmó que la aeronave de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aterrizó esta mañana en la Ciudad de México, de donde se trasladará a Cuernavaca, Morelos.

Agregó que además de los implementos médicos, se transportaron palas, picos y guantes especiales para poder ayudar en la remoción de materiales.

El secretario de Salud estatal, Gilberto Ungson, explicó que los médicos y el hospital móvil de Sonora fueron enviados a Cuernavaca, debido a que el sismo dañó gravemente la infraestructura hospitalaria de ese municipio morelense.

Detalló que el contingente sonorense se conforma de 27 personas, entre las que destacan médicos, cirujanos, enfermeras, neonatólogos, ginecólogos, pediatras, ortopedistas, psicólogos, psiquiatras, cirujanos pediátricos, anestesiólogos, químicos, brigadistas, ingenieros, epidemiólogos, chóferes y operadores.

Añadió que el grupo de profesionales estarán comisionados por tres semanas en la zona de desastre, donde aplicarán sus conocimientos a favor de los damnificados y explicó que el Hospital Móvil tiene capacidad de atención de 20 camas.

Los expertos también llevaron medicamentos de urgencias epidemiológicas que constan de: antibióticos, antinflamatorios, antihipertensivos, hipoglucemiantes, sueros orales y para la diarrea.

La gobernadora Claudia Pavlovich indicó que los 147 centros de acopio del estado permanecerán abiertos, hasta que el gobierno federal decrete lo contrario.

Por el momento, dijo, se pide que no se manden más alimentos a la Ciudad de México y, en cambio, se requiere material de limpieza y herramientas e implementos para la remoción de escombros como picos, palas, guantes y lentes.

Por ello, indicó, los alimentos se enviarán a Oaxaca, donde aún hacen falta.

Confirmó que la noche de ayer salió el primer tráiler con ayuda hacia el centro del país, y que ya se trabaja en cargar otros más para enviarlos de inmediato.

Fuente: Excelsior
Fotografía: excelsior.com.mx