Trabajo, trabajo, trabajo. A veces parece que tu vida adulta solo se resume a eso. Estás atrapado en una rutina de horarios, responsabilidades y, para colmo de males, los momentos que deberían ser para ti también los dedicas a adelantar trabajo, pensar en nuevas ideas e incluso tomar un segundo empleo.

Pero la vida es más que un cheque de pago. Se balancea con relaciones sociales, amigos, familia, pareja y tiempo para ti mismo. ¿No has conseguido balancear tu éxito profesional con una vida realmente plena?

Tus amigos merecen atención. Aunque no tiene nada de malo priorizar tu trabajo antes que las amistades, esas personas merecen tu cuidado, especialmente si son verdaderos y muestran interés continuo por ti. Aquí te doy unas técnicas para que esas amistades duren toda la vida.

Organiza tu horario

Usa una agenda y dales el tiempo que merecen. ¿Café cada 2 semanas? ¿Una cena mensual? Ponlo en tu calendario y acude sin falta, como si se tratara de una cita médica, aunque seguramente el encuentro será mucho más agradable.

Aprovecha cada ocasión especial

Con el paso del tiempo, notarás cómo los encuentros casuales son cada vez menos frecuentes pero más significativos. Es el momento de sacar provecho de la «vida de adulto».

¿Bodas, baby showers, fechas patrias? Toma ventaja de cada una de estos días para compartir con esa gente que tanto te quiere. Incluso puedes organizar viajes rápidos a un lugar especial. Los disfrutarás más con la compañía adecuada.

Usa la tecnología

Estamos en una era tecnológica. ¿Cómo no usarla a nuestro beneficio? Saca provecho de la tecnología. Envía mensajes de texto, utiliza Snapchat, FaceTime, Instagram, Facebook o la red de la preferencia de ambos para mantener vivo el contacto.

Crea un grupo de Whatsapp y conversen de su día a día e infórmense los acontecimientos más relevantes.

Actividades en común

El tiempo no es algo que sobre cuando tienes un trabajo que exige mucho de ti, pero siempre hay espacios que puedes dedicar a tus amigos.

Una muy buena opción es ejercitarse juntos. No solo te servirá de motivación, sino que podrás ponerte al día con la otra persona mientras te pones en forma.

Agradece el cariño

Nunca des una relación por sentado, incluso si se trata de una amistad. Aprende a agradecer a la otra persona por estar allí, por su tiempo, su cariño, sus consejos y su amor. Hazles saber que son importantes para ti.

Y recuerda: hay vida más allá de la oficina. ¡Vive!

 

Fuente: vixmujer.com

Fotografía: vixmujer.com