A unos meses de su apertura, las novedosas creaciones de la chef Martha Ortíz siguen despertando admiración del otro lado del mundo.

Colores, tradiciones y presentaciones llenas de fantasía, sin dejar de lado todo el sabor de la gastronomía mexicana, es el sello de los platillos de la chef Martha Ortíz, una de las más grandes exponentes femeninas del mundo gastronómico en nuestro país, quien unos meses atrás tomó uno de los más grandes retos de su carrera: cautivar los paladares londinenses con la apertura de Ella Canta, un restaurante de comida mexicana contemporánea dentro del Hotel Intercontinental de Park Lane en Londres.

El objetivo era claro: llevar todo el sabor, la sensualidad y la esencia de nuestras tradiciones a Londres, tal y como hace la cocinera en la Ciudad de México en su restaurante Dulce Patria. Su objetivo, en sus propias palabras, fue “hacer patria fuera de la patria”, y el resultado de esta decisión se refleja en la gran aceptación que ha tenido entre los comensales, enamorándolos con su atinada propuesta gastronómica.

Una experiencia que no ha sido nada fácil, según comenta la chef, porque algunos ingredientes no pueden llevarse fácilmente hasta Londres para hacer honores al sabor de México. Pese a ello, la cocinera se siente feliz por la aceptación de la crítica local, que ha destacado la creatividad en sus preparaciones y, en especial, su fascinante coctelería.

A los ingleses les ha llamado la atención el esoterismo de algunos de los platillos y bebidas de Ella Canta, por ejemplo, el del ceviche vampiro con mango, que es de los más solicitados dentro del menú. Algo que ha sorprendido a Ortiz es cómo para los londinenses es común acompañar la comida o el postre con un cóctel, dándole a la bebida el mismo tratamiento que dan al platillo; costumbres diferentes a las mexicanas, resume la cocinera.

En el tema de su coctelería, Ella Canta ha revolucionado la propuesta de licores tradicionales, como sotol, tequila y mezcal, entre otros, reinterpretándolos en vistosos cocteles que destacan sus propiedades en cada sorbo. “Los sabores mexicanos son la perfecta materia prima para poder hacer coctelería especial”, destacó la chef.

Martha Ortíz viaja constantemente a Londres para supervisar el restaurante, una tarea que divide con sus otras obligaciones, como el comando del restaurante Dulce Patria y la redacción de su libro sobre las “Marías”, su postre signature, que consiste en un cheesecake que se transforma según la ocasión.

Fuente: forbes.mx
Fotografía: forbes.mx