Enrique de la Madrid rechazó que la legalización de la mariguana pueda llevar a un “turismo de drogas”, por el contrario, señaló, contribuiría a reducir violencia.
México es el país del continente americano que más ha padecido las consecuencias negativas de la guerra a las drogas dejando altos índices de violencia, corrupción por parte de las instituciones y aumento del poder de grupos delictivos, señaló la organización Drug Law Reform en octubre de 2015.

“Cuando menos en las zonas turísticas del país deberíamos legalizar el uso de la mariguana”, sentenció De la Madrid durante su participación en la conferencia “Perspectivas turísticas para México 2018″.

Refirió que al país, que cerró 2017 como el año más violento en dos décadas, con más de 25.000 homicidios dolosos, le haría un “enorme daño” perder los destinos turísticos -entre los que destacan los estados de Quintana Roo y Baja California Sur- por cuestiones vinculadas al combate al narcotráfico.

“Yo creo que el hacer legal no solamente el consumo, (sino también) la producción y la venta de mariguana, no de otras drogas, contribuiría, junto con otras acciones, a destinos más seguros”, argumentó el Secretario.

De la Madrid se mostró partidario de que no se “desvíen recursos” que podrían utilizarse para escuelas y hospitales para combatir el consumo de esta droga, ya que -remarcó- “científicamente hablando, la mariguana es mucho menos dañina que el alcohol y el tabaco”.

El Secretario, quien comentó que ha empezado con la lectura del libro Drogas: prohibición o legalización, del ex Presidente colombiano Ernesto Samper, refirió que el tema de la mariguana es “político y moral” y no tiene “nada que ver” con la ciencia.

“En Estados Unidos empezaron a decidir cuáles son las drogas buenas y malas, y nosotros, como país, ya no debemos comprar ese cuentito”, defendió.

De la Madrid rechazó que esta legalización pueda llevar a un “turismo de drogas”: “Claro que no; si vengo de California, que hay algo de eso (legalización de la mariguana recreativa), yo diría ‘si me las van a prohibir en Los Cabos, mejor me quedo en California’”.

El presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), Pablo Azcárraga, coincidió con el ministro y dijo que hay que cambiar la “medicina” contra la inseguridad, que supone el mayor reto en materia turística.

“No podemos permitir que destinos como Los Cabos o Quintana Roo estén sufriendo guerras del crimen organizado por tener un enfoque, desde mi punto de vista, equivocado”, opinó, al respaldar una “discusión abierta” en la sociedad mexicana.

El estado de Quintana Roo tuvo el año pasado un número récord de visitantes y un crecimiento de 12 por ciento, pese a la alerta de viaje que emitió Estados Unidos en agosto por la violencia en México.

Asimismo, la ciudad de Los Cabos, en el noroccidental estado de Baja California Sur, fue el destino con mayor crecimiento en el país (17 por ciento), aunque fue escenario de episodios violentos como el ataque armado a la turística playa de La Palmilla que dejó tres muertos y dos heridos en agosto.

El turismo es uno de los principales sectores de la economía mexicana, aporta el 8.7 por ciento al PIB y genera 10 millones de empleos, de acuerdo con cifras oficiales.

Fuente: Sin Embargo
Fotografía: prodigy.msn.com