Empleada en distintas preparaciones de la gastronomía mexicana, el laurel es una de las plantas aromáticas que es común añadirle a sopas y caldos de mariscos, pescado y pollo; así como a diversos guisos con carne de res o cerdo.

Se puede conseguir en mercados y tianguis, en un racimo junto con el tomillo y la mejorana bajo el nombre de hierbas de olor.

Pero además de aromatizar la comida, se han descubierto otros beneficios en esta hoja. Investigadores del Instituto de Química de la UNAM y el Conacyt, han encontrado que el laurel presenta efectos antidepresivos y tranquilizantes.

Tras realizar varias pruebas con 92 especies de plantas para tratar este tipo de problemas, se descubrió que sólo nueve de estas, se emplean para en el tratamiento de la depresión y la tristeza.

Padecer de los nervios es un problema popular reconocido por la medicina tradicional mexicana que, se caracteriza por un estado de inquietud o malestar físico y mental, el cual impide llevar a cabo actividades cotidianas a un individuo.

Sin embargo, tras realizar experimentos con ratones, en el laurel mexicano (litsea glaucescens) se han encontrado efectos antidepresivos, aseguraron los investigadores Ricardo Reyes Chilpa y Silvia Laura Guzmán Gutiérrez, quienes encabezan el estudio.

Antes de la llegada de los españoles, el laurel endémico, era conocido en México-Tenochtitlan como ecapatli, y según los escritos del médico y naturalista español “Historia de las plantas de la Nueva España”, escrita entre 1571 y 1577, sólo se utilizaba como medicina, no como condimento.

Aseguró en este documento que, los nativos curaban con esta planta la parálisis y la epilepsia de los niños.

“Al mencionar esta última nos señala la potencial actividad del laurel en el sistema nervioso central. Razón por la que empezamos a investigar su actividad antidepresiva y ansiolítica”, aseguró Reyes Chilpa.

Estos son solo algunos de los datos publicados acerca de esta hierba, que se sabe fue incorporada a la gastronomía mestiza durante la Colonia.

Fuente: Cocina Delirante
Fotografía: prodigy.msn.com