Cada vez más personas beben agua con limón para adelgazar, en la medida en que esta preparación estimula el sistema inmune y tiene una acción diurética, que ayuda al cuerpo a eliminar las toxinas y la hinchazón. Pero, cuando se trata de esta bebida, hay un efecto secundario que es fundamental tener en cuenta: de acuerdo a un estudio británico, el agua con limón, algunos tés y las bebidas alcohólicas, aumentan 11 veces el riesgo de desgaste de los dientes.

¿El agua con limón corroe los dientes?
Si bien ya se sabe que los ácidos pueden causar erosión en los dientes, investigadores de la Universidad King’s College, en Inglaterra, realizaron una investigación con la intención de encontrar los patrones que más propician ese problema. La erosión de los dientes se da cuando la capa que los recubre se va perdiendo de manera progresiva, generalmente a causa de las bebidas o la acidez de los alimentos.

«Todos consumimos ácidos en nuestras dietas a diario y no todos desarrollamos enfermedades dentales. Esto está fuertemente influenciado por factores biológicos como las tasas de flujo salival, la capacidad de amortiguación y la composición de la saliva», dicen los especialistas, en el estudio publicado en el British Dental Journal. El efecto del ácido en los dientes «también está influenciado por la forma en que las personas consumen el ácido», señalaron.

La investigación se basó en un estudio previo del Guy Hospital de Londres, en el que se analizaron las dietas de 300 personas con un desgaste erosivo severo y la dieta de 300 personas sin ese desgaste. A partir de ese estudio, fue posible entender cómo ciertos comportamientos aumentaban el riesgo de padecer dicha condición.

El análisis demostró que el problema era peor entre quienes comían y bebían alimentos ácidos entre las comidas. Quienes tomaron bebidas ácidas dos veces al día, como el agua con limón o el té caliente, registraron 11 veces más erosión moderada o severa que quienes no tomaron.

Refrescos y tés de frutas

Se encontró que las bebidas con sabor a frutas, como los refrescos de limón o de naranja, aumentaban de forma masiva la corrosión, tanto como las bebidas sabor cola. Además, los refrescos versión dieta o light resultaron ser tan erosivos como las versiones con azúcar.

También entraron en la lista los dulces aromatizados, los medicamentos y los tés con sabor a fruta —en especial cuando se sirven calientes—, que tienen un potencial aún mayor de desgaste si se consumen regularmente.

Mantener la bebida en la boca
Hacer gárgaras o mantener la bebida en la boca mucho tiempo antes de tragarla es aún más peligroso. Como podrás imaginar, eso solo sirve para prolongar el contacto del ácido con los dientes.

¿Qué puedes hacer?
Si bien consumir alimentos que erosionan los dientes es frecuente, los investigadores descubrieron que comerlos durante la comida en lugar de hacerlo entre ellas recude el riesgo de erosión en un 50 %. Es decir, si vas a beber o comer alimentos ácidos, hacerlo durante el almuerzo o la cena es una buena forma de evitar sus efectos nocivos.

Por otro lado, reducir la cantidad de ácidos que consumes es una buena alternativa, tanto como evitar sostener la bebida en la boca mucho tiempo.

Pero, si dejar de consumir tés, bebidas con azúcar o limonada no te convence del todo, déjame contarte un pequeño secreto: los sorbitos o sorbetes (también llamados pajita) pueden evitar que las sustancias hagan contacto con tus dientes si haces que la bebida vaya directo hacia tu estómago.

Fuente: vixmujer.com
Fotografía: vixmujer.com