Casi todo el mundo siente o sintió celos en algún momento de su vida. El problema es que lo que define los celos es la inseguridad que una persona siente con ella misma. Por eso, para intentar aplacar ese sentimiento, la persona celosa necesita controlar a su pareja. No lo hace por malo, solo porque está intentando minimizar esa falta de seguridad.

En una entrevista con VIX Brasil, la psicóloga Maura de Albanesi explicó que los celosos son personas muy controladoras. «Ellos sienten que el otro es su posesión, como si fueran marionetas», señaló.

¿Cuándo son normales y cuándo exagerados?
De acuerdo con la experta, los celosos siempre están intentando regular el libre albedrío de su pareja. La persona celosa quiere que el otro haga todo según sus reglas si quiere quedarse con él o ella. «Es casi como un chantaje, un control y una dominación», explicó Maura. Y eso daña a las dos personas involucradas en una relación, porque los celosos no soportan que el otro sea libre para hacer lo que quiera.

Todo eso es, de cierta forma, considerado normal porque se suele mostrar como preocupación o cariño hacia el otro. Te cuida porque te quiere. «El ideal es no es restringir la libertad del otro para demostrarle que le importas, sino darle atención y afecto para que entienda lo que significa para ti», sugirió la experta.

«Normalmente el celoso atribuye la culpa de su inseguridad al otro. Él o ella proyecta esa inseguridad en el otro y hace que la relación termine arruinada por la falta de confianza», agregó. El celoso siempre está desconfiado y culpando al otro, lo que llena la relación de reclamos, culpas y problemas de confianza.
Fuente: vixmujer.com
Fotografía: vixmujer.com