La rutina comienza desde el primer segundo en que nos levantamos hasta el último en que cerramos lo ojos y nos entregamos al sueño. Ese ir y venir que muchas veces pensamos diferente en realidad suele no solo ser el mismo cada día (incluso los fines de semana), sino que tiende a ser bastante similar al resto de los mortales.

Hoy te proponemos reflexionar sobre estos hábitos que damos por sentado y que quizá llevamos adelante de manera automática día tras día. Por eso, compartimos contigo 4 claves para vivir al máximo tu rutina y poder así experimentar todo tu potencial.

1. Observa tu rutina y distingue qué es lo que te quita más energía
En general, la mayoría tendemos a hacer más cosas de las que necesitamos hacer, pero existen ciertas actividades en concreto que nos drenan la energía y que probablemente podamos sustituir por una alternativa menos agotadora o directamente eliminarla de nuestra rutina.

Un ejemplo claro es el tiempo que le dedicamos a las redes sociales, que suele quitarnos energía y que a fin de cuentas no resulta indispensable. Piensa si existen otras actividades a las que les dedicas un tiempo y una energía excesivos.

Al ordenar prioridades y descartar ciertas actividades estamos generando un espacio propicio para estar con nosotros mismos y cultivar paz mental. Como extra, estos cambios impactan positivamente en aquellos que te rodean.

2. Piensa una rutina matinal que te sostenga el resto del día

¿A qué le prestas atención cuando te levantas? ¿Al teléfono y la computadora? ¿O estiras tu cuerpo lentamente y realizas varias respiraciones profundas? Recuerda: aquello a lo que le brindas tu atención durante la primera hora del día será lo que te llene o te quite energía el resto de la jornada.

Una rutina saludable física, mental y espiritualmente hablando es despertarse y observar cuál es la fosa nasal con mayor flujo de aire y levantarse apoyando primero la pierna de ese lado. También resulta muy reconfortante (y sano) utilizar el limpiador de lengua, luego darse una ducha, aplicar aceites en el cuerpo y realizar alguna práctica que nos conecte con nosotros mismos y el Universo.

No precisas llevar adelante exactamente esta misma rutina, pero sí puedes adaptarla a tus gustos y horarios. Solo recuerda que debe ser saludable y energizante.

3. Revisa que tu rutina esté en consonancia con tus metas
¿Qué quieres lograr en tu vida? ¿Quieres ser un deportista reconocido? ¿Te gustaría ser una ejecutiva de una empresa de renombre? ¿O quizás un chef exitoso? Pues organiza entonces tu rutina de acuerdo con tus objetivos personales. No pierdas tiempo esperando por el momento ideal. ¡El día es hoy!

4. Prepara mente y cuerpo para descansar
tiene un gran impacto en la energía que tendremos disponible a lo largo del día. Por supuesto que es importante que duermas 8 horas por la noche, pero no olvides que es más importante la calidad que la cantidad. Una rutina interesante podría ser tomar un baño, realizar una rutina suave de yoga, meditar, leer o simplemente contemplar el día que has vivido.

Estos consejos simples y efectivos de seguro te guiarán para crear la mejor rutina posible y para que, en el proceso, puedas alcanzar tus metas más anheladas. Una rutina mindful te brindará cambios magníficos en tu vida desde el primer día. Esperamos que te animes a implementar estos tips en tu vida cotidiana.

Fuente: vixmujer.com

Fotografía: vixmujer.com