Para aquellas que sufren de rozaduras constantes e irritación de la nada, tienes que saber que no existe fórmula mágica para deshacerte de una piel sensible por completo, pero sí hay algunas técnicas que te ayudarán muchísimo.

1. Duerme en seda

Claro, es súper sexy, pero también existe algo de ciencia detrás de este tip: “Tu piel produce aceite y transpira mientras duermes, y las fibras naturales como la seda o 100% algodón ayuda a absorber todo,” explica la dermatóloga de Washington Noëlle S. Sherber.

En cambio, las fibras sintéticas atrapa la mugre en la superficie, lo que hace que la roces de manera constante contra tu piel y bloquee tus poros.”

Para un sueño de belleza mejor, olvídate del suavizante y de las hojas para la secadora, ya que estás pueden dejar residuos en tu ropa que agravará tu piel sensible.

2. Prueba un détox de piel

No, esto no se trata de llenarte de yogurt pro biótico o jugos verdes. La estrategia se trata de mezclar tus productos con sabiduría.

“He visto muchos pacientes que mezclan fórmulas agresivas en sus limpiadores, serúm y crema hidratante,” dice la Dra. Sherber. “Con todo eso, ¡no es de sorprenderse que la piel esté irritable!”

Ella recomienda regresar a lo básico y usar productos gentiles para la piel que de preferencia sean de la misma línea o marca.

Ver también: ¿Qué desmaquillante es el mejor para tu tipo de piel?

3. Doble limpieza

¿Piensas que lavar tu cara sólo una vez es suficiente? Probablemente no. La Dra. Sherber dice que con frecuencia ve inflamación, enrojecimiento y puntos negros concentrados en la nariz de sus pacientes como respuesta a una limpieza incompleta.

“Debes limpiar a fondo, principalmente por las tardes, después de que has sido expuesta a los contaminantes del ambiente, bloqueador y maquillaje. Es fundamental para tener una piel saludable y balanceada,” explica.

4. Agrega un serúm a tu rutina

Para obtener los principales beneficios de los cuidados de tu piel, estimula tu régimen aplicando un serúm debajo de la crema hidratante. La mayoría son ligeros y se absorben por tu piel como por arte de magia.

5. Dile adiós a las fragancias

Las fragancias sintéticas deberían de estar en los primeros números de tu lista de “Qué cosas no debo aplicarme”. Éstas son una de las culpables más comunes para causar reacciones en la piel.

También aléjate de cualquier cosa que tenga infusión de lavanda, ya que a pesar de su reputación buena, este aceite esencial puede ser un alérgeno.

6. Relájate con tu remedio anti-acné

Buenas noticias para las propensas al acné con piel sensible: “Estudios han demostrado que las fórmulas que tienen 2.5% de peróxido de benzoilo funcionan igual de bien que las que tienen 5% o 10%, pero causa menor irritación,” dice Joshua Zeichner, director de investigaciones cosméticas y clínicas del hospital Mount Sinai en Nueva York.

7. Escoge el retinoide correcto

La clave para tener un anti arrugas que trabaje como magia sin irritar tu piel es escogiendo una fórmula con una versión de retinol de fuerza baja.

Esto significa que debes buscar productos con Retinoato de retinilo, el componente más gentil de la familia de los retinoles. Úsalo sólo una vez a la semana e hidrata tu piel antes de aplicarlo.

8. Cambia tu exfoliante

El problema con los exfoliantes es que hacen rasguños microscópicos en la piel que pueden irritar tu piel y desparejar su función de barrera.

Cuando tu función de barrera se ve alterada, la piel es más propensa a irritarse para decirte que algo está mal.

Fuente: Cosmopolitan
Fotografía: prodigy.msn.com