La Vaquita Marina es una especie de marsopa endémica de México y sólo habita en el Alto Golfo de California. Desafortunadamente para este pequeño mamífero, su número poblacional se ha reducido drásticamente en los últimos años, víctima colateral de la pesca ilegal del pez totoaba.

En entrevista para Fundación Carlos Slim, el científico mexicano y director del proyecto Vaquita CPR (Conservación, Protección y Recuperación), Lorenzo Rojas-Bracho, señaló que los esfuerzos para evitar que esta especie se extinga no tienen precedentes a nivel internacional.

“Este puede ser un paradigma en las estrategias de conservación de las especies, porque nadie lo ha hecho nivel mundial” indicó.

La reciente captura de una cría de vaquita de, aproximadamente, seis meses de edad, ha dado impulso y confianza a todos los protocolos de actuación para salvar a la especie.

“Sabemos que nacen por el mes de abril y calculamos que era una cría de seis meses de edad. Ya tenía dientes, lo que significa que se podía alimentar sola”, mencionó Rojas-Bracho.

Una vez localizada mediante equipo acústico, se da aviso a los botes para que se dirijan a la zona y así poder confirmar visualmente la ubicación de la marsopa. Como parte de los procesos de seguridad para no poner en peligro a los animales, cada embarcación cuenta con un veterinario abordo, el cual determina si es viable o no su captura.

Las vaquitas que han sido vistas por los especialistas ya habían sido observadas en 2008, es decir, han aprendido a evitar las redes “se dan la vuelta o se van por abajo”.

En esta ocasión, la pequeña vaquita mostró buenos signos para ser trasladada a “El NIDO”, una instalación marítima que resguarda a los especímenes capturados por un tiempo aproximado de 48 horas.

El NIDO está acondicionado para que los especialistas puedan estudiar las características de cada una de las vaquitas, y determinar si son aptas para ser llevadas a un santuario o son devueltas al mar.

Estas instalaciones fueron remolcadas meses atrás desde Ensenada, rodeando la península de Baja California, por una embarcación del Museo de la Ballena.

En su interior se tienen dos resguardos naturales de seis y nueve metros de diámetro, respectivamente; además, cuenta con una estructura flotante para la observación y el cuidado de los mamíferos marinos.

Como su nombre lo indica, el programa Vaquita CPR tiene por objetivo salvaguardar a la vaquita y liberarla nuevamente en el Alto Golfo; sin embargo, esto no podrá ser posible a corto plazo hasta que se garantice que no existan peligros en la zona, como redes de pesca que provocan su muerte.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las “redes fantasmas” constituyen alrededor de un 10% de los residuos marinos en el mundo. Son consideradas un depredador silencioso de la biodiversidad marina, en las que tortugas, peces, cangrejos, focas, delfines y ballenas, mueren atrapadas por esta práctica de la industria pesquera.

De acuerdo con Rojas-Bracho, se estima que el 75 por ciento de las muertes incidentales de las vaquitas fueron por redes totoaberas.

Durante los trabajos de retiro de este material en el Alto Golfo de California, se descubrió que un gran porcentaje era prácticamente nuevo, lo que significa que el comercio ilegal de la totoaba sigue siendo una de las principales amenazas para la supervivencia de la especie.

Hasta el momento, no se ha tenido éxito en el diseño de artes de pesca que eviten la muerte incidental de la vaquita y otras especies, por lo que el especialista considera viable que se abra una convocatoria para que nuevas ideas puedan hacer realidad esta necesidad.

Finalmente, indicó que no se trata de salvar a la especie y perjudicar a los pescadores, sino de encontrar soluciones efectivas como equipos de pesca que eviten la muerte de los animales que no son el objetivo de la pesquería, y permitan que la industria pesquera pueda seguir funcionando.

Desde su creación, Fundación Carlos Slim ha tenido como uno de sus principales temas la protección al medio ambiente, por lo que ha impulsado diversas alianzas con importantes instituciones dedicadas a la preservación y mantenimiento de un medio ambiente sano que apoye el desarrollo de las personas.

Del 2010 al 2017, a través de su Alianza con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF México), ha apoyado el desarrollo de dos proyectos que repercuten en la conservación del hábitat de la vaquita:

Pesca Sustentable en el Alto Golfo de California: Desarrollo y promoción del consumo responsable y eco etiquetado para la conservación de la Vaquita Marina.
Supervisión y monitoreo en Áreas Protegidas Marinas Prioritaria.
Asimismo, el pasado mes de junio, se firmó un Memorándum de Entendimiento, con el Gobierno Federal y la Fundación Leonardo DiCaprio, mediante el cual se comprometía a colaborar en la protección de los ecosistemas marinos del Golfo de California, los cuales han estado bajo creciente presión debido a la sobrepesca.

Fuente: Fundación Carlos Slim
Fotografía: fundacioncarlosslim.com