El riesgo de tener un infarto al miocardio o presentar depresión y ansiedad se incrementa en personas que tienen que cubrir largas y extenuantes jornadas laborales, señalaron especialistas en cardiología y psicología.

Actualmente muchos trabajadores cubren jornadas laborales de más de ocho horas y realizan las actividades que antes hacían cuatro o cinco personas, lo cual los somete a una fuerte presión.

El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Rodolfo Nava Hernández, advirtió que si una persona labora 11 horas al día es dos veces más propensa a padecer depresión, y si lo hace durante 55 horas a la semana, su riesgo de sufrir un infarto es 33 por ciento mayor.

Al respecto, el cardiólogo de Médica Sur, Enrique Gómez Álvarez, mencionó que jornadas extenuantes físicas o mentales aumentan el estrés laboral, principalmente en personas mayores de 50 años que por lo regular ya tienen alguna enfermedad como hipertensión, diabetes, colesterol y triglicéridos altos.


“La persona no descansa bien, no come bien, no está concentrada y se estresa porque no puede sacar el trabajo, no duerme y se hace un círculo vicioso en el que no hay tiempo para actividades personales y familiares; entonces, entre las condiciones laborales y ambientales, llega un momento en que se produce un choque en el individuo”, detalló.

Expuso que una persona que se acostumbra a estar enferma y que esa condición es parte de su vida no toma conciencia de esos factores de riesgo y cuando detonan el problema es mayor.

Los empleadores deben preocuparse más por propiciar un ambiente laboral más sano, que va desde dotar de equipo ergonómico a sus trabajadores, ofrecer espacio y tiempos adecuados para que se alimenten y un descanso adecuado, agregó.

Fuente: revista Central
Fotografía: revistacentral.com