1) Sé positiv@: Según la Doctora Judith S. Beck, directora del Beck Institute for Cognitive Therapy and Research, los pensamientos son una de las partes fundamentales de la funcionalidad de una dieta. Por esto, diseñó un método para bajar de peso que está basado en cambiar los “pensamientos alimenticios” que sabotean tu dieta. Un ejemplo de lo que no debes pensar cuando estás a dieta es “”Hacer dieta es muy difícil. No puedo hacerlo. Nunca podré perder peso” o “Esta comida no estaba en mi plan, pero… ya que ‘es gratis’, ‘es especial’, ‘solo un poquito’…”

2) Come nueces: Si tienes ganas de comer alguna fritura, cámbiala por nueces. Un estudio de la Universidad de Barcelona publicado en Journal of Proteome Research, las personas que comen nueces y almendras experimentan, en un plazo de 3 meses, un aumento importante de los niveles de serotonina; ésta sustancia mejora la transmisión de señales nerviosas, reduce la sensación de hambre, combate la obesidad abdominal y la hipertensión.

3) Duerme bien: Ya sabemos que estás en el mejor capítulo de The Walking Dead o Breaking Bad, pero desvelarte no te dejará nada bueno y menos si quieres bajar de peso. Un estudio de la Universidad de Chicago recomienda que si quieres bajar de peso debes dormir bien ya que durante la noche quemamos mayor cantidad de grasa. Además, para algunas personas, tener sueño durante el día provoca que tengan más ansiedad y la combatan comiendo.

4) Imagina: Cada que tengas ganas de comerte una pizza de peperoni tú sol@, imagina que te la comes. Un estudio de la Universidad Carnegie Mellon, en Pitssburg, descubrieron que ante los antojos de alimentos como dulces o comida chatarra, basta imaginarnos comiendo grandes cantidades de los mismos para calmar esa sensación.

5) Come lentamente: Está comprobado que mientras más rápido comes, reduces la segregación de las hormonas que generan la sensación de saciedad, por lo que comes mucho más. Así que respeta a tu rebanada de pizza, hamburguesa o helado, y disfruta al millón cada bocado.

6) Analiza tu comida: Un estudio publicado por el American Journal of Preventive Medicine, señala que aquellos que reflexionan, memorizan o escriben todo lo que comen durante el día, pierden dos veces más peso que los que no lo hacen. El mejor consejo es que tengas una libreta donde anotes todo y, además, analices cómo reacciona tu cuerpo a determinados alimentos, es decir, si sabes que el queso te inflama, evita los alimentos con extra queso (aunque sea delicioso).
7) Haz ejercicio y toma agua: Sí, sí, sí, ya sabemos que está súper choteado esto, pero no pretendas bajar de peso si te la pasas acostado viendo Netflix o en la computadora. La Sociedad Americana de Química presentó un ensayo donde revela que beber dos tazas de agua antes de dormir previene la obesidad y beneficia a la pérdida de peso; si a esto le agregas media hora de andar en bici, patinar o caminar, no tendrás que preocuparte cada que te comes una rica hamburguesa.

8) Bájale a tus borracheras: Aunque no lo creas, el alcohol contiene una gran cantidad de calorías. No te estamos diciendo que dejes de tomar de un día para otro, pero sí que reflexiones más acerca de la cantidad de alcohol que bebes y, sobre todo, con qué lo mezclas, pues muchas veces es el refresco el que nos hace más daño.

Fuente: Swagger
Fotografía: prodigy.msn.com