Samsung México ofreció una disculpa a sus consumidores y a sus socios comerciales por “todos los inconvenientes” provocados por su Galaxy Note 7, y dio detalles para que quienes lo hayan adquirido comiencen el proceso de cambio.

A través de un comunicado, la compañía surcoreana solicitó a “todos los usuarios del Galaxy Note7, original y de reemplazo” dos cosas:

La empresa añadió que “la diferencia entre el precio pagado por el Galaxy Note7 y el precio del equipo de cambio seleccionado, les será reembolsada conforme a las políticas de cada operador, además de recibir beneficios adicionales”. Sin embargo, no detalló cuáles son esos “beneficios adicionales” ni aclara qué pueden hacer los usuarios que no deseen cambiar su equipo por otro modelo Samsung y quieran un reembolso del monto pagado por el Note 7.

Otro tema que aún no queda claro es la manera como los operadores reembolsarán la diferencia para aquellos usuarios que acepten el cambio por otro Samsung. Dado que la transacción está sujeta a “las políticas de cada operador”, y dado el historial de algunos de esos operadores, el pago podría darse como un abono mensual a la cuenta de pospago de los usuarios.

Hasta el momento, Samsung no ha respondido a una solicitud de comentarios sobre estos últimos detalles.

Samsung recordó también que “pedirá a todos sus socios comerciales, en México y en el mundo, que detengan la venta y el reemplazo de Galaxy Note7, en espera de los resultados de una investigación a fondo en desarrollo”.

Samsung refrenda su compromiso de trabajar arduamente con los operadores y las autoridades regulatorias apropiadas, para tomar las medidas necesarias para resolver esta situación y cerciorarse de que el proceso de cambio cumpla con todas las normativas establecidas.

La crisis dentro de Samsung comenzó el 2 de septiembre, cuando la empresa informó que reemplazaría todos los teléfonos vendidos hasta el momento, apenas un par de semanas después de su lanzamiento debido a reportes de sobrecalentamiento de sus baterías, los que derivaron en al menos 35 casos de ignición hasta ese momento.

El problema no hizo sino escalar, al punto de motivar prohibiciones de uso en Estados Unidos, primero en los vuelos comerciales –por parte de la FAA–, y luego una alerta de venta por parte de los reguladores comerciales. Esa restricción comenzó a esparcirse por el mundo y se agravó una vez que la empresa comenzó a entregar los Note 7 “seguros”, los que también reportaron problemas con la batería.

Hoy, la empresa informó que detendría definitivamente la producción de su phablet, un hecho que podría costarle más de 17,000 millones de dólares, según estimaciones de analistas.

Sin embargo, la crisis está muy lejos de terminar.

Fuente: Forbes México
Fotografía: prodigy.msn.com