Por Julio Sánchez Macías.1I8A4151_GUSTAVO-GRAF-533x1024

Con el objeto de elevar el nivel de bienestar de la sociedad y lograr que todos los mexicanos puedan desarrollar su potencial productivo conforme a las metas que se hayan propuesto, el Presidente Enrique Peña Nieto puso en marcha El Programa Nacional de Infraestructura 2014 – 2018, en apego al Plan Nacional de Desarrollo 2013 – 2018, que busca orientar la funcionalidad integral de la infraestructura existente y nueva del país a través del cumplimento de objetivos específicos en los sectores de Comunicaciones y Transportes, Energía, Hidráulico, Salud, Desarrollo Urbano y Vivienda y Turismo; a fin de potenciar la competitividad de México y así, asegurar que las oportunidades y el desarrollo lleguen a todas las regiones, a todos los sectores y a todos los grupos de la población.

Este Programa contempla la Estrategia Transversal Sur-sureste, la cual considera el impulso al desarrollo de dicha región a través de grandes obras de infraestructura en los sectores seleccionados y prevé una inversión global de 7.7 billones de pesos; es decir, 7.7 millones de millones de pesos, y es “la hoja de ruta que ya guía nuestros esfuerzos para edificar el México moderno y competitivo que queremos todos los mexicanos. Es la estrategia general para construir las obras y concretar los proyectos que contribuyan de manera importante a liberar el potencial de nuestro país”, destacó Enrique Peña Nieto.

El Programa Nacional de Infraestructura promoverá el desarrollo de cada región, con acciones específicas y 1I8A4693_GUSTAVO-GRAF-600x1024diferenciadas para el norte, centro y sur-sureste de México. En la región sur-sureste se impulsarán 189 proyectos con una inversión de prácticamente 1.25 billones de pesos, para detonar el potencial turístico, agropecuario, energético e industrial.

SEIS SECTORES ESTRATÉGICOS DEL PROGRAMA NACIONAL DE INFRAESTRUCTURA 2014-2018

El Programa Nacional de Infraestructura considera inversiones, en materia de Comunicaciones y Transportes, por más de 1.32 billones de pesos. Se pretende contar con una infraestructura y una plataforma logística modernas, que fomenten una mayor competitividad, productividad y desarrollo económico y social”.

Para ilustrar la trascendencia de este rubro, Peña Nieto mencionó algunos proyectos considerados: los trenes de pasajeros México-Querétaro y México-Toluca, así como el Tren Transpeninsular, en Quintana Roo y Yucatán. Igualmente, la ampliación del Tren Eléctrico de Guadalajara y el Metro de Monterrey. También se concretarán diversos proyectos ferroviarios para el transporte de mercancías, entre otras obras.

Existe una brecha digital entre los mexicanos y para reducirla Peña Nieto respaldará la instalación de 1I8A4629_GUSTAVO-GRAF-602x1024red nacional compartida de banda ancha; el acceso universal a Internet en 250 mil espacios y sitios públicos; y la operación plena del Sistema Satelital Mexsat.

Para contar con energía suficiente, de calidad y a precios competitivos y generar la infraestructura necesaria, se prevén inversiones por 3.9 billones de pesos.

En el programa se contemplan inversiones en recuperación mejorada de los campos petroleros de Ku-Maloob-Zaap y Cantarell, en costas de Campeche y para aumentar la capacidad productiva en la Cuenca de Burgos, en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Para darle mayor valor agregado a los productos petroleros y reducir la dependencia del exterior, el Presidente de la República destacó que se acelerará la modernización de las refinerías de Madero, Minatitlán, Salamanca, Salina Cruz y Tula. Igualmente, a fin de garantizar el abasto de gas natural a la industria nacional y a las plantas generadoras de electricidad, se desarrollará un Plan Nacional de Gasoductos.

Para la generación de electricidad, se impulsarán todas las fuentes de energía, para ello informó que se construirá una planta de ciclo combinado, en Nuevo León; dos hidroeléctricas, en Chiapas y Nayarit; seis centrales eólicas, en Oaxaca; y 16 campos solares, en el norte del país.

En materia de Infraestructura Hidráulica, la inversión prevista rebasa los 415 mil millones de pesos. El objetivo, mencionó, es “incrementar 1I8A4520_GUSTAVO-GRAF-590x1024la infraestructura hidráulica, tanto para asegurar agua destinada al consumo humano y riego agrícola, como para saneamiento y protección contra inundaciones”.

El Programa incluye la construcción de la Tercera Línea de Conducción del Sistema Cutzamala, en beneficio de los habitantes del Valle de México; el Acueducto Monterrey VI; y el Proyecto El Zapotillo, este último en apoyo de León, Guanajuato. También destaca la construcción de presas, como la de Santa María, en Sinaloa; plantas desalinizadoras, en Baja California Sur; o el Canal Centenario, en Nayarit. Además, se concluirán las obras del Túnel Emisor Oriente y del Plan Hídrico Integral de Tabasco, para reducir el riesgo de inundaciones catastróficas en el Valle de México y en la ciudad de Villahermosa, respectivamente. Se contemplan también múltiples plantas de tratamiento de aguas residuales, en las que sobresale la de Atotonilco, en el Centro del país.

En Salud, se prevén inversiones por un monto de 72 mil 800 millones de pesos para garantizar el acceso efectivo a servicios de salud con calidad. En este propósito, dijo Peña Nieto que “se fortalecerá la infraestructura en los tres niveles de atención. Destaca la ampliación del Hospital General de México y la construcción de la nueva torre de hospitalización del Instituto Nacional de Cancerología, en el Distrito Federal; así como la edificación de hospitales regionales de alta especialidad y generales. Igualmente, el IMSS y el ISSSTE construirán hospitales en distintas entidades del país”.1I8A4393_GUSTAVO-GRAF-614x1024

Con el objetivo de “impulsar el desarrollo urbano y la construcción de viviendas de calidad, dotadas de infraestructura y servicios básicos, con el acceso ordenado del suelo, se prevén inversiones por más de 1.8 billones de pesos”.

En materia de Turismo, “se prevén inversiones por más de 180 mil millones de pesos para desarrollar infraestructura competitiva, que impulse el turismo como eje estratégico de la productividad regional y detonador del bienestar social. En este rubro sobresale el desarrollo de Centros Integralmente Planeados, en las zonas arqueológicas de Calakmul, Chichén Itzá, Palenque y Teotihuacán”.

En realidad, el Programa Nacional de Infraestructura contempla el recicladode obras que la Administración de Felipe Calderón anunció como indispensables para el País y que no pudo concluir.De acuerdo con la Cuenta de la Hacienda Pública, el Gobierno Federal volverá a invertir recursos en 30 obras que estaban programadas para concluirse entre diciembre de 2012 y diciembre de 2013. Se trata de carreteras, hospitales y proyectos de modernización y ampliación de Petróleos Mexicanos y sus filiales.

 

El reciclaje de obras no es lo único que llama la atención de la estrategia sexenal de Peña Nieto. El programa no incluye, por ejemplo, el que fue el proyecto más importante del sector energético durante la Administración de Felipe Calderón: la Refinería Bicentenario, la cual fue proyectada para construirse en un perímetro de 700 hectáreas que en 2009 donó el Gobierno de Hidalgo a Pemex -para lo cual contrajo una deuda de mil 500 millones de pesos-, la nueva refinería se planteó como una opción para reducir la importación de gasolina. Su capacidad de procesamiento, se dijo, sería de aproximadamente 250 mil barriles por día.

 

La inversión propuesta por el Mandatario triplica la planteada por Felipe Calderón, quien denominó el suyo como “el sexenio de la infraestructura”.El programa del Gobierno anterior contemplaba 2.5 billones de pesos de inversión y el desarrollo de 300 proyectos. Su meta era ubicar en 2030 a México entre los 25 países mejor evaluados en el Índice de Competitividad de la Infraestructura del Foro Económico Mundial. No obstante, para el final del sexenio, el País logró escalar sólo cinco posiciones de dicho ranking; pasó del lugar 65 al 60 en calidad de infraestructura.

 

Edna Jaime, directora general de la organización civil México dijo que “es un proyecto muy ambicioso que se va a ejecutar en un marco institucional muy deficiente. ¿A qué me refiero con un marco institucional muy deficiente? El proyecto carretero de la Administración pasada, que también era muy ambicioso, se quedó corto porque hay infinidad de problemas institucionales que impidieron que se ejecutara a cabalidad. Cosas tan sencillas como que no estaban liberados los derechos de vía, que los proyectos ejecutivos estaban mal planeados, problemas de ejecución y de coordinación con los gobiernos locales y la politización del sector. Ante ello, no sé si estos 7.7 billones de pesos son una buena noticia”, afirma.

 

Con otras palabras, la actual Administración ofrece, otra vez, un sexenio de la infraestructura, una inversión histórica, “el programa más ambicioso que se ha desarrollado en México”, según el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a quien se atribuye la autoría de este plan.

 

El Presidente Peña Nieto se comprometió a que al concluir su Administración, México “será una nación mejor comunicada, con carreteras en buen estado y autopistas de altas especificaciones en los ejes troncales; con tránsito vehicular más fluido en las grandes ciudades, gracias a libramientos, distribuidores viales y segundos pisos. Escribiremos un nuevo capítulo en la historia del transporte en nuestro país, con modernos trenes de pasajeros conectando a nuestras ciudades; con buques de gran calado zarpando de puertos de clase mundial; y con más vuelos comerciales, despegando de aeropuertos renovados”.

Esperemos que los recursos públicos destinados a la ejecución del Programa Nacional de Infraestructura se ejerzan con absoluta transparencia y en apego al orden legal, y que sus objetivos, estrategias, líneas de acción e indicadores, así como el seguimiento de cada uno los programas y proyectos, estén oportunamente disponibles para el conocimiento de la ciudadanía en la página pni.gob.mx tal y como lo ofreció Luis Videgaray.

Y si no… que la Nación se los demande.