Lo que me pasó con esta chica es el resultado de años del trabajo de educación popular, de ejercitarme para escuchar, para entender, para proponer soluciones en lugar de problemas o quejas”.

La que habla es la argentina Lucía Gorricho , “docente, comunicadora social y educadora popular”, como se define, en una conversación telefónica con BBC Mundo.

Y con “esta chica” se refiere a G.C., una niña de 14 años a la que esta profesora de Geografía de 36 años decidió aprobar la prueba de segundo aunque la menor no sabía nada de la materia.

La familia de la niña trabaja en los campos de recolección de frutillas, en las afueras de Mar del Plata. Ella no tiene libros, ni apuntes, ni tiempo para estudiar . Y sin embargo, sabe y mucho de frutillas y de su país, Bolivia.

La historia generó una amplia repercusión en los medios de comunicación luego de que Gorricho la contara en su blog.

La maestra decidió evaluarla de acuerdo a sus conocimientos.

Primero le pidió que describiera una actividad económica y, casi como interrumpiéndola, la joven le preguntó: “¿Puedo escribir también sobre Bolivia? Porque yo soy boliviana”.

A lo que la profesora agregó un segundo punto en la evaluación: mencionar los aspectos más importantes de algún país latinoamericano .

El resultado de la evaluación fueron tres hojas de ambos lados escrita con letra “clara y prolija” , relató Gorricho.

“Hacía tiempo que no corregía una evaluación con tanto entusiasmo . Todo el relato de esta nena de 14 años aportó sin duda a mi formación como geógrafa y como docente”, contó en su blog.

BBC Mundo contactó a la profesora para hablar sobre el hecho :

¿ Por qué tomaste la decisión de aprobar a una alumna que no conocía los contenidos del examen ?

Por una profunda crítica al sistema educativo que es muy expulsivo, tanto en la primaria, secundaria y en el nivel terciario. Muchísimas cosas me hicieron pensar que era posible otro tipo de educación y empecé a buscar alternativas. Empecé a ver que la educación realmente nos podía hacer libres. Lo que me pasó con esta chica es el resultado de años del trabajo de educación popular, de ejercitarme para escuchar, para entender, para proponer soluciones en lugar de problemas o quejas y pasó esta situación que es algo muy común, muchas veces tenemos que evaluar a estudiantes que no han adquirido los conocimientos.
¿ Cómo te sentiste con la repercusión ?

Sorprendida y feliz. No lo esperaba. Recibí muchos comentarios muy buenos y de diferentes ideologías políticas. El texto logró sensibilizar a un sector muy grande la población y trascendió las fronteras con lo cual reafirmó mi convicción de que el problema educativo es un problema universal. El modelo es lo que está en crisis y es igual en EE.UU., en Cuba, Chile, Argentina o en Bolivia. Hay un modelo de educación establecido, hegemónico, impuesto, avalado, que nos parece bien pero, sin embargo, con nuestras propias prácticas sabemos que nos hace mal y que no está funcionando.

¿ Te había pasado esto antes ?

Fue la primera vez. Nunca lo preví. Tenía una mesa de examen y me habían adelantado que había una nena que tenía que rendir, pero cuando me di cuenta de la situación pensé que era mejor indagar sobre sus saberes previos. A los días la volví a ver. Le llevé un cuaderno de tapa dura para que siga escribiendo y también lo que le escribí. Ella tiene un perfil muy bajo. Le di el cuaderno y le dije:

–Para que sigas escribiendo.

–Pero yo no sé –me dijo.

–Pero tienes que escribir, si quieres, puedes escribir lo que te pasó durante el día, como un diario, ¿sabes lo que es un diario?

–No.

–Bueno en un diario tienes que poner lo que hiciste en el día: cómo te fue en la escuela o lo que hiciste en casa. Después si quieres te lo leo.

–Bueno, bueno.

–¿Sabías que la prueba que escribiste está en la televisión y en los diarios?

–Pensé que era broma.

No lo creía. En su comunidad no terminan de entender por qué no están en las redes sociales, no hay Internet, sólo ven novelas. No sé cómo seguirá la historia. Lo que pasa con la frutilla acá, es lo mismo que pasa con el café en Colombia y con el cobre en Chile… Estas situaciones de explotación laboral suceden en todo el continente y podemos ayudar desde cualquier lado para que no naturalicemos esa forma de trabajo.

¿Alguna vez pensaste en abandonar la docencia ?

Muchas veces, todavía lo pienso. Es realmente una lucha ser docente. Y por muy poca plata y no me parece justo porque somos los que ponemos el cuerpo y las ideas, y estamos formando a la cultura del país. Hay una frase del pensador Confucio que me acompaña mucho: “Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí”. Para mí lo que nos hace como personas son los vínculos que construimos.

Fuente: BBC Mundo

Fotografía: prodigy.msn.com