La 89 edición de los Oscar se ha olvidado del cine iberoamericano. Ni las supuestas favoritas como la española Julieta, de Pedro Almodóvar, o la chilena Neruda, de Pablo Larraín, consiguieron hacerse un hueco en la famosa preselección de películas en lengua no inglesa de la que posteriormente salen los títulos candidatos. Y eso que ambos estaban entre los títulos más comentados a juzgar por sus incesantes campañas publicitarias y las alabanzas con las que la prensa de Hollywood recibió sendos trabajos en español. La coproducción uruguaya-española Migas de pan tampoco logró pasar la prueba en esta preselección que prefirió una cinematografía más del norte.

Entre las nueve preseleccionadas en esta edición figura la alemana Toni Erdmann. Dirigida por Maren Ade, la tragicomedia es considerada la favorita del año, candidata también al Globo de Oro y gran ganadora en los Premios del Cine Europeo no solo como mejor película sino consiguiendo también el galardón para su director, por su guión y para sus actores, Peter Simonischek y Sandra Huller. La danesa Land of Mine, de Martin Zandvliet; la noruega The King’s Choice, de Erik Poppe; la sueca A Man Called Ove, de Hannes Holm, y la rusa Paradise de Andrei Konchalovsky, se sumaron al grupo.

Completan la lista de las nueve preseleccionadas la australiana Tanna, de Bentley Bentley Dean y Martin Butler, la canadiense It’s Only the End of the World, de Xavier Dolan, la iraní The Salesman, de Asghar Farhadi, y la suiza My Life as a Zucchini, de Claude Barras. Esta última producción animada descrita como una versión de Los cuatrocientos golpes en stop-motion aspira al Globo de Oro como mejor película de animación, categoría en la que se espera que también participe en los Oscar.

Sin embargo, cuando la categoría de mejor película en lengua no inglesa de los premios Oscar cumple cuarenta años ninguna de su contendientes será hispana. De las 85 películas aceptadas este años a competición, catorce representaban a algún país de la cinematografía iberoamericana. Además de las citadas estaba la argentina El ciudadano ilustre, la boliviana Carga sellada, la colombiana Alias María y la costarricense Entonces nosotros. El acompañante, por Cuba; Flor de azúcar por República Dominicana; Sin muertos no hay carnaval por Ecuador, la venezolana Desde allá, la peruana Videofília, o la panameña Salsipuedes también se quedaron fuera. Ni tan siquiera Desierto, dirigida por Jonás Cuarón y protagonizada por Gael García Bernal, película que competía en representación de México, superó la criba.

Como en ediciones anteriores, la Academia distribuyó la lista de postulantes en tres grupos de miembros que procedieron al visionado de las cintas en programas dobles para su selección. De la votación de estos tres paneles fueron escogidas seis preseleccionadas a las que un consejo de miembros del comité ejecutivo de la rama de películas en lengua no inglesa sumó otros tres títulos.

De entre estos nueve preseleccionados los miembros de la Academia escogerán los cinco nominados en un programa de proyecciones triples que tendrá lugar el próximo 13 al 15 de enero. En el tomarán parte los miembros que deseen participar tanto en las sedes de la Academia de Londres como en las de Nueva York o Los Angeles.

Aunque la preselección elimina las posibilidades del resto de los títulos a la hora de competir como mejor película en lengua no inglesa, las cintas pueden probar suerte en otras categorías. De hecho Larraín es uno de los nombres más comentados este año gracias a su otra película, Jackie, su debut en inglés que podría otorgarle la candidatura e incluso un nuevo Oscar a su protagonista, Natalie Portman. Otro de los grandes olvidados en esta preselección de filmes en lengua no inglesa, la francesa Elle, se espera que compita al menos en la categoría de mejor actriz con una candidatura para su protagonista, Isabelle Huppert.

El anuncio de las candidaturas en todas las categorías tendrá lugar el próximo 24 de enero, algo más de un mes antes de la entrega de los Oscar, prevista para el próximo 26 de febrero en el teatro Dolby, en Los Ángeles.

Fuente: El País
Fotografía: prodigy.msn.com