En México el robo y la desaparición de niñas y niños, sustraídos de hospitales, de sus hogares, o en la vía pública, tiene como fin el secuestro, la venta para adopciones ilegales dentro y fuera del país, explotación laboral y sexual y tráfico de órganos. Los número son aterradores en lo que concierne a este delito en nuestro país, por ejemplo en el periodo de 2009 a 2011, se abrieron un total de 2 mil 141 averiguaciones previas, lo que equivale a 713 casos anuales, es decir, dos denuncias pot día.Las bandas de secuestradores maniobran con mayor fuerza en el Distrito Federal, Estado de México, Veracruz, Tijuana, Monterrey, Guadalajara y en las zonas fronterizas del norte y sur del país.Las anteriores cifras han sido el motivo del trabajo que día a día realiza la Fundación Nacional de Investigaciones de Niños Robados y desaparecidos, I.A.P, la cual nació hace 18 años por la necesidad de parte de la sociedad civil de contar con una organización que se dedicara a apoyar a las familias en la desaparición de sus hijos.El licenciado Guillermo Gutiérrez Romero, quien es presidente de dicha asociación, habla del trabajo de la Fundación donde el único objetivo es la recuperación demenores desaparecidos en nuestro país.

2 1

 3