Los fabricantes chinos de teléfonos inteligentes están usando cada vez más a las patentes como munición en su batalla contra los líderes globales Apple Inc. y Samsung Electronics Co.

Gigantes de la tecnología de China, desde Huawei Technologies Co. hasta ZTE Corp. y Lenovo Group Ltd., están adquiriendo patentes mediante acuerdos de licencia, compras y grandes gastos en investigación y desarrollo (I+D), medidas que auguran nuevos desafíos legales para Apple y Samsung, tanto en China como en el exterior.

Huawei, que se ha fijado la ambiciosa meta de convertirse en el principal fabricante de teléfonos inteligentes del mundo en cinco años, demandó el mes pasado a Samsung en Estados Unidos, acusando al fabricante de Corea del Sur de infringir 11 de sus patentes móviles. Samsung informó que se defenderá.

El caso marcó el primer desafío legal importante de una fabricante de celulares chino contra un líder del mercado, lo que puso de cabeza la noción de que las empresas chinas son las acusadas en las disputas de patentes.

El año pasado, Huawei, el tercer fabricante de teléfonos inteligentes del mundo y líder en el mercado de equipos de telecomunicaciones, fue el mayor solicitante de patentes internacionales bajo el Tratado de Cooperación de Patentes, que facilita que las empresas registren patentes en varios países, de acuerdo con la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, una entidad con sede en Ginebra. Le siguieron el fabricante de chips estadounidense Qualcomm Inc. y otra compañía china, ZTE.

Las patentes también juegan un papel en el terreno móvil más agreste que Apple y Samsung navegan en China, donde los reguladores insisten que las empresas extranjeras se ciñan a las leyes del país. Shenzhen Baili, una empresa nueva y poco conocida, ganó una orden judicial contra las ventas del iPhone 6 y iPhone 6 Plus de Apple en Beijing, con base en patentes relacionadas al diseño sobre las cuales reclama propiedad en China.

Apple rechaza la acusación, que analistas y expertos legales dicen son una indicación del entorno político del país. Pero al mismo tiempo, grandes competidores chinos como Huawei realizan serios esfuerzos para acumular derechos de patentes y apuntar contra los dos grandes del sector. Tres de los cinco principales fabricantes de smartphones del mundo por ventas durante el primer trimestre fueron chinos, incluyendo Huawei, según la firma de investigación Gartner.

“Vamos a ver muchas más empresas chinas solicitando patentes fuera del país, y más acuerdos y querellas relacionadas con patentes y tecnologías”, vaticinó Benjamin Bai, socio de Allen & Overy LLP en Shanghái, firma que asesora a empresas chinas sobre estrategias internacionales de propiedad intelectual.

Un teléfono inteligente puede tener miles de patentes. Los temas son tan complejos y espinosos que Apple y Samsung han estado inmersas en procesos de litigación de patentes alrededor del mundo desde 2011 en su lucha por el dominio del mercado.

Huawei ha expandido su portafolio de patentes debido, principalmente, a su generosa inversión en I+D. Durante los últimos cinco años, la empresa ha gastado cerca de US$30.000 millones en I+D. Su inversión en este rubro aumentó el año pasado 46% para ascender a US$9.200 millones, superando los US$8.100 invertidos por Apple en su año fiscal más reciente. Huawei cuenta ahora con 16 centros de I+D en el mundo.

En un indicio de que Huawei avanza en la conformación de su portafolio de propiedad intelectual, Apple y Huawei firmaron hace unos meses un acuerdo de licencia bajo el cual la empresa de California le paga regalías a la china por sus patentes, indicó una fuente al tanto.

Richard Yu, responsable de la división de consumidores de Huawei, dijo en enero ante unos 100 ingenieros en su centro de investigación en Beijing que la empresa inyectará dinero en I+D. Añadió que las bonificaciones de los ingenieros aumentarán conforme el negocio crece.

“Podemos ser tan grandes como Apple”, prometió Yu a los ingenieros, según asistentes al encuentro.

Otros fabricantes chinos de smartphones, como Xiaomi Corp., están comprando patentes de rivales occidentales para no quedar a la zaga. El mes pasado, Xiaomi acordó comprar unas 1.500 patentes de Microsoft Corp. con el fin de llegar a vender sus dispositivos más allá de los mercados en desarrollo como India y Brasil.

“Debemos negociar sistemáticamente licencias de patentes internacionales y elaborar una cartera de propiedad intelectual fuerte para fines defensivos, mediante la adquisición y solicitud de patentes”, dijo el vicepresidente de Xiaomi, Hugo Barra. Añadió que Xiaomi está mirando hacia los mercados occidentales, como EE.UU. y Europa.

Analistas dijeron que la propiedad intelectual de Xiaomi no es lo suficientemente sólida como para expandirse en mercados desarrollados como EE.UU. La empresa aseveró que el año pasado solicitó 3.738 patentes en China y en el extranjero, frente a 2.045 en 2014.

El éxito en el mercado de teléfonos inteligentes, en todo caso, también requiere algo más que inversión en patentes y en I+D, advierten los analistas.

Cuando Lenovo compró Motorola Mobility en 2014 por US$2.910 millones, el fabricante de computadoras personales citó las patentes de Motorola como una de las justificaciones. Incluso con esas patentes, la compañía ha tenido problemas en el mercado mundial de smartphones.

ZTE, que ha expandido su portafolio de patentes, I+D y marketing, se ha convertido en el cuarto mayor fabricante de teléfonos inteligentes en EE.UU., según la firma de investigación Canalys. Pero hace unos meses se topó con problemas comerciales con el gobierno de EE.UU., los cuales intenta resolver.

Huawei no pierde las esperanzas de que pueda competir con rivales con un gasto considerable en I+D. En la sede de la empresa en Beijing, un equipo de diseño de antenas para teléfonos inteligentes se ha multiplicado por 10 en los últimos cinco años para sumar cerca de 50 ingenieros. El grupo —uno de varios concentrados en diseño de antenas en Huawei— solicita cinco nuevas patentes al año, según un empleado.

Cuando Apple lanzó el año pasado el iPhone 6S y el iPhone 6S Plus, el equipo desarmó los teléfonos y probó sus antenas dentro de salas de aislamiento para compararlas con sus propias antenas. “Seguimos detrás de Apple, pero pensamos que la brecha se está cerrando”, dijo el empleado de Huawei.

Fuente: The Wall Street Journal
Fotografía: prodigy.msn.com