Con el crecimiento de Internet y el aumento de dispositivos conectados a la Red, la expansión hacia el mundo digital es inevitable. Las compañías se están mudando del mundo offline al online por cuestiones evidentes, haciendo que nuestra vida personal y profesional sea, cada vez, más fácil de compaginar.

A pesar de ello, aún existe un grave problema: estamos atrapados en la frontera de lo digital y lo físico. Lo nuevo y lo viejo se solapan, y nos encontramos en una etapa de transición que muchas empresas están intentando inculcar a sus empleados, y que muchos trabajadores intentan hacer ver a sus jefes.

En general, suele ser bastante simple. La mayoría de las herramientas necesarias para trabajar están disponibles online, por lo que puede que sea el momento de abandonar la oficina.

De acuerdo con un estudio publicado por GlobalWorkplace Analytics, las personas que teletrabajan han aumentado un 103 por ciento en la última década, llegando a los 4 millones de empleados. Esta investigación asegura que estas personas trabajan desde casa, al menos, la mitad de su jornada laboral.

A pesar de que todos estos datos implican que las cosas son más fáciles hoy en día, y que las herramientas de las que disponemos deberían incitarnos a trabajar desde casa, la mayoría de la gente continúa yendo a la oficina y malgastando cientos de horas para ir de su hogar a su trabajo. Y viceversa.

Las empresas necesitan darse cuenta de que el trabajo para las nuevas generaciones es una parte importante de su vida y compatibilizar ambas partes es mucho más fácil si su oficina no está definida en un espacio concreto.

En otras palabras, se necesita que las empresas incrementen su flexibilidad laboral. ¿Quieres saber por qué?

1. Las oficinas son una pérdida de tiempo y dinero
A pesar de que nos encontramos en la era digital, el precio del alquiler y el mantenimiento de una oficina sigue siendo uno de los mayores gastos de una compañía. Eso por no hablar de la cantidad de costes asociados (tiempo y dinero) que se derivan del desplazamiento de la casa de los empleados al lugar de trabajo.

Un estudio de Census Bureau confirmó que unos 10.8 millones de trabajadores estadounidenses tardan, al menos, una hora de media en llegar al trabajo. De esos, unos 600 mil encuestados amplían esa cifra hasta llegar a los 90 minutos.

“Si hablamos de tiempo de desplazamiento, nuestra media es ridículamente estable desde hace varios años”, explica Alan Pisarski, autor de Commputing in America. De hecho, señala que desde 2000 hasta 2011, ese tiempo ha permanecido inamovible, sin ninguna variación.

Si los empleados tuvieran la opción de trabajar desde casa, estos costes se reducirían considerablemente.

2. Menos oficina, más productividad
A día de hoy todo el mundo tiene un móvil y un portátil, por lo que el trabajo de muchos se puede desempeñar desde cualquier punto del planeta.

En un estudio reciente de SoftChoice, se descubrió que el 70 por ciento de los empleados preguntados cambiarían de trabajo si se les ofreciera la oportunidad de trabajar desde casa. De ellos, el 62 por ciento afirmaron que eran más productivos si trabajaban desde casa. Estos datos se complementan con otra investigación de la Bibilioteca Nacional de Medicina de EU que sugiere que los teletrabajadores suelen tener mejores evaluaciones de empresa que los que trabajan desde la oficina.

A día de hoy existen varias herramientas de productividad online que pueden ayudarte a ello, como TimeViewer, Evernote o cualquiera de los servicios de Google.

3. Fomentar la flexibilidad laboral mejora la vida personal
Mientras la tecnología avanza a pasos agigantados para aumentar nuestra productividad y modernizar la forma en la que trabajamos, las grandes empresas se aferran a los sistemas tradicionales.

Saber conciliar la vida laboral y personal ha sido un tema recurrente tanto para empleados como para compañías, ya que son muchos los padres a los que les gustaría pasar más tiempo con sus hijos o no dedicar tanto tiempo al desplazamiento al trabajo.

Algunas empresas han empezado a tomar en consideración este punto. Por ejemplo, Apple, GE o IBM cuentan con políticas de flexibilidad laboral entre sus estatutos. Incluso, Mark Zuckerberg ha hablado en varias ocasiones de la importancia de conciliar la vida laboral y personal para tener a sus empleados contentos.

4. El futuro de las oficinas
Es muy probable que las oficinas nunca desaparezcan. Después de todo, que haya una cultura corporativa relacionada con el trabajo en grupo, así como que exista buena comunicación entre empleados y jefes es fundamental para que la empresa avance.

Los espacios de oficina son un buen lugar para contar nuestros problemas y reírnos con nuestros compañeros, así como para hablar de nuestros retos y desafíos, y para preguntar dudas o hacer sugerencias relacionadas con nuestro empleo.

Sin embargo, lo que está claro es que los espacios de trabajo están siendo alterados por la inminente evolución tecnológica, que nos permite compatibilizar mejor nuestra vida personal y laboral ofreciendo horarios flexibles.

Fuente: SinEmbargo
Fotografía: sinembargo.mx