El Porfiriato es una de las épocas más debatidas en la historia de México porque se guío por los principios de “orden y progreso” y “poca política y mucha administración”. Esto generó inversiones millonarias en el país, pero tuvo un costo social tan elevando que al final desencadenó la Revolución Mexicana.

Con Porfirio Díaz creció como nunca antes la industria ferroviaria. También construyó el Palacio de Bellas Artes y el de Correos, así como las zonas de Reforma, Juárez y Condesa en la Ciudad de México. Todo esto ya se sabe, pero no se ha hablado mucho de que fue durante este régimen que comenzó la industria cervecera mexicana.

La cerveza no llegó al país con el régimen porfiriano. Ya existía desde antes y según historiadores se elaboraba hirviendo cebada, limón, tamarindo o trigo con azúcar y se servía como refresco. También había cervezas extranjeras y eran consideradas un lujo para las élites del país.

Si bien sí se consumía esta bebida, la gente prefería tomar licores como el mezcal y el pulque por lo que no tenía una gran relevancia en el mercado nacional. Con Díaz esto cambió.

Porfirio Díaz creyó en la cerveza mexicana como ningún otro presidente.

“Al periodo comprendido entre 1890 y 1910 se le puede considerar como la etapa de surgimiento de las grandes empresas manufactureras de cerveza en México, periodo que corresponde al Porfiriato”, así lo explican Beatriz Pérez, Andres Guzmán y Armando Mayo, en el ensayo Evolución histórica de la Cervecería Cuauhtémoc.

La industria cervecera mexicana, como se conoce en la actualidad, nació durante el mandato de Porfirio Díaz y no fue una coincidencia, sino una inversión bien planeada.

A partir de que el presidente decidió que le apostaría a esta bebida, cambiaron las reglas. En 1890, fomentó el establecimiento las primeras fábricas mexicanas de cerveza y aplicó aranceles para frenar las importaciones de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania.

“El valor de las importaciones de [la cerveza] cayó en un 70% en el periodo comprendido entre los años fiscales de 1888 a 1889, mientras que la producción nacional se incrementó alrededor de un 147% en el periodo 1880 a 1899”, explica Gabriela Recio del Centro de Estudios de México y Estados Unidos de la Universidad de San Diego, California, en su ensayo El nacimiento de la industria cervecera en México, 1880-1910.

Además de los aranceles, el otro elemento que ayudó a cimentar industria nacional cervecera fue la Ley de Industrias Nuevas promulgada por el régimen porfiriano.

Se decretó el 30 de mayo de 1893 y decía que aquellas empresas que pudieran demostrar que eran nuevas en su ramo y que invirtieran un mínimo de 250 mil pesos, podían ser acreedoras a exenciones de impuestos y podían importar materiales libres de aranceles hasta por 10 años.

El plan de Díaz funcionó… y persiste su legado cervecero
Entre aranceles y leyes, el general Díaz logró su cometido y para 1899 cinco empresas mexicanas dominaban el mercado de la cerveza en México y controlaban más del 70% de la producción nacional.

De Díaz se podrá decir mucho, pero al menos en este sector su legado persiste. En la actualidad la industria cervecera es una de las más importantes del país y según datos del 2015, México es el séptimo productor de cerveza a nivel mundial, el primer exportador y el 15º importador.

Fuente: Life & Style
Fotografía: prodigy.msn.com