De las “fake news’’ o noticias falsas pocos están ilesos en México. La mayoría de los medios de comunicación, ciudadanos y autoridades han sido víctimas o victimarios. De dar por cierta información por falta de verificación o por malicia. O simplemente difundirlas aunque sean puras mentiras producto de cuentas falsas y bots mal intencionados.

Así se ha dado por hecho durante este año que en Japón se vende carne humana en un restaurante; que un grupo de voluntarios católicos de la fundación Papa Francisco Felicitas fue atacado por un comando armado que también violó a una activista; que la Organización de las Naciones Unidas pronosticó un terremoto de 10.5 grados Richter o que existió una niña de nombre Frida esperando a ser rescatada entre los escombros después del sismo de septiembre pasado.

Ninguna de esta información era real y, sin embargo, fue replicada miles de veces hasta volverse viral y generar todo tipo de confusiones, pánico, indignaciones y hasta crisis institucionales frente a la que las respectivas autoridades han tenido que salir a dar la cara para desmentirlas.

Ya la embajada de Japón, ya la ONU; ora la fundación Papa Francisco Felicitas, ora el gobierno de la Ciudad de México.

En el último escándalo derivado de una Fake News, fue necesario el desmentido de tres instancias oficiales: el gobierno de Quintana Roo, la Secretaría de Turismo y la Procuraduría General de la República después de que se hizo viral una fotografía montada sobre varios escenarios de Medio Oriente, España y México para hacer parecer que en una playa de Cancún había medio centenar de muertos en la playa.

La Policía Cibernética levantó una investigación al respecto, pero hasta el momento no ha podido dar con los culpables de esta imagen que, aparentemente, pretendía hacer daño a la imagen de uno de los balnearios más populares del mundo.

“El problema de los mensajes falsos es que construyen una narrativa que sirve para denostar a quien quieras sin nigún costo’’, advirtió Felipe García, ingeniero en sistemas y diseñador de sitios web y apps en México sobre la falta de regulación y dificultades de búsqueda de quienes generan las noticias falsas.

“Estamos en un momento inédito porque no es ilegal ya que apela a la libertad de expresión en internet’’.

La crisis de las fake news cobra importancia en el país conformese acerca el proceso electoral de julio de 2018 en el que estás en juego 18,000 cargos de elección popular y la presidencia de la República.

Rayumundo Rivapalacio, director del diario capitalino Eje Central, documentó cómo las fake news difundieron en las elecciones pasadas falsos en contra del ya de por sí mal afamado ex gobernador de Coahuila, Humberto Moreira y del candidato en el mismo estado, Guillermo Anaya a través de filtraciones en periódicos que se dieron por reales y replicadas en Facebook, Twitter, Memes, cuentas falsas con # hashtags y bots.

Los bots son sistemas que replica cientos o miles de veces un mensaje, sea cierto o no, para amplificarlos y posicionar un mensaje positivo o negativo.

“Hace tiempo que los partidos políticos entendieron que su voz había perdido credibilidad por lo que las denuncias directas o las conferencias de prensa o a través de sus espacios no causaban el impacto que deseaban por lo que encontraron que la misma denuncia difundida en un medio de comunicación tiene un efecto multiplicador sea cierta o no’’, observó Rivapalacio.

Especialistas en el tema de redes así como los mismos políticos recomiendan a los lectores que, frente a esta situación es menor ser cauto, contrastar fuentes e, incluso ir a las originales. Es decir, hacerse responsables, de la información que reciben. “Es una responsabilidad como sociedad verificar la información’’, advirtió el diputado independiente por Jalisco, Pedro Kumamoto.

Fuente: El Diario
Fotografía: prodigy.msn.com