Dentro de los próximos cinco años México podría crecer entre 3 y 4% anual. ¿La razón? Es el único país de Latinoamérica que se encuentra en un profundo proceso de reformas y existe una cantidad sustancial de inversionistas interesados. Por otro lado, la devaluación del peso no se ha reflejado de una manera importante en la inflación y las decisiones que ha tomado el Banco de México y SHCP se perciben como responsables.

A todo esto se le puede agregar que frente a las adversidades de la economía mundial, México sigue creciendo, opinó Manuel José Balbontín, presidente y estratega senior de inversiones de Compass Group.

“Yo creo que las reformas en México le ponen en un muy buen momento. Vemos que al final, los precios del petróleo se van a recuperar. En México hay crecimiento, no tanto como quisiéramos, no tanto como México quisiera, pero seguirá desarrollándose”, dijo.

La inversión extranjera directa durante 2015 ascendió a 28,382.3 millones de dólares, 25.8% mayor que la cifra preliminar del 2014. En enero de 2016 el balance público registró un déficit de 48.2 mil millones de pesos (2,677 millones de dólares aproximadamente). Si bien, esta cifra no es deseable, tampoco es un foco rojo para los inversionistas. “México puede financiar de nuevo el déficit… hay demasiados inversionistas interesados en México”, dice el también fundador de New World Investments Group del Banco Santander en Nueva York.

Entre mayo del 2014 y agosto del 2015 el peso mexicano sufrió una depreciación de 27.5%. La inflación del año pasado fue de 2.13%. “La inflación es muy pequeña en comparación con la gran devaluación que ha sucedido, lo que vemos ahora es que el gobierno ha tomado decisiones de manera responsable elevando las tasas de interés para asegurarse de que la inflación no se incremente… y es la parte ortodoxa del sistema y ha estado muy bien manejado por el banco central”, dice.

Hoy, las exportaciones de petróleo representan 6.4% del total, en comparación con 1982, en donde representaban 68%. Actualmente, 89% de las exportaciones totales del país son productos manufacturados. ¿Algo más? “México ha sido tremendamente exitoso en construir una enorme base manufacturera y es capaz de competir entre los países de Latinoamérica, es capaz de crecer con exportaciones que no están relacionadas con los commodities. México representa cerca de 13.2% de las importaciones de Estados Unidos, lo que es equivalente a Canadá y lo coloca en segundo lugar sólo después de China. (México) Ha sido tremendamente exitoso en construir una enorme base manufacturera y es capaz de competir con la mayoría de los países por el mercado de Estados Unidos. Ves muchos países como Chile, Perú, Colombia, que el 80% de sus exportaciones tienen que ver con los commodities, eso no pasa con México y ese no es su caso, todos somos testigos de la fortaleza de México”, dice.

La nube negra se llama corrupción

El principal problema que hoy México enfrenta es el tema de la corrupción, explica el estratega de esta empresa especializada en gestión de inversiones en mercados emergentes. “La gente se quiere asegurar de que las cosas están funcionando bien, de que las expectativas son buenas y de que no se tienen que ensuciar las manos si es que quieren invertir en México”, dice.

Lo que sucede en el sector de la construcción, explica, es un claro ejemplo, porque los inversionistas quieren tener certeza de cuánto cuesta la tierra en donde desarrollarán algún proyecto y no encontrarse con que alguien les pide algo para lograr alguno de los permisos. “En la medida en que el inversionista venga y sienta que puede competir con otros por igual, y que los permisos van a estar ahí y se darán de forma transparente van a tener más interés. La preocupación del inversionista es ganarse la licitación del proyecto y empezar a toparse con trabas estructurales y eso tiene un costo. Es lo que ha pasado en México y en otros países de Latinoamérica”, dice.

Otra de las preocupaciones al exterior es la educación, y la percepción al respecto es que aunque se ha hecho accesible a mayor cantidad de la población, no es educación de calidad y esto resta competitividad, por ejemplo, con países asiáticos, opina.

“México es una de las economías más informales de la región. La formalidad hace que la gente abra una cuenta bancaria, todo eso incrementa la actividad. Tiene la capacidad de pedir un préstamo, poder comprar algo, arrendar algo… es un círculo virtuoso”, dice.

¿Algo más? Sí. “México es uno de los países en donde menos ha crecido la clase media desde hace 15 o 20 años. Pero en parte es porque esa mejora no se ha reflejado por el tema de la informalidad, no lo puedes medir, y por eso la penetración de la banca es baja, por ejemplo con respecto a Chile, en donde el acceso a los créditos para la clase media es enorme, para vivienda, para un auto, lo que sea. Eso es lo que creo que se tiene que desarrollar”, dice.

Hasta la cocina

McDonald’s ha padecido por las campañas en redes sociales que cuestionan la procedencia de sus productos, principalmente en Estados Unidos, un ruido que resuena y afecta el negocio en varias partes del mundo.

A esto hay que sumarle el reciente caso de la aparición de supuesta carne de rata en una de sus hamburguesas en el Estado de México. La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) reveló que los restos de roedor en la hamburguesa no presentan el mismo grado de cocción que el resto de los alimentos servidos en el restaurante.

México no es la excepción, por ello hace siete años sus franquiciatarios iniciaron un programa para que los clientes que lo soliciten puedan entrar a la cocina de los locales y conocer su funcionamiento en un recorrido de 25 minutos. “A través de puertas abiertas, los clientes tienen la posibilidad de co­nocer cómo se preparan los diferentes menús y ser testigos de los estándares de higiene y seguridad de la comida con los que trabaja la compañía”, refiere Villareal.

El ejecutivo asegura que en los pri­meros seis meses de 2015 han pasado por sus cocinas alrededor de 600,000 personas. Una fracción de los cerca de 45 millones de clientes que los res­taurantes McDonald´s operados por Arcos Dorados atienden al año.

Con excepción de las papas, que son importadas de Canadá, los smoothies y algunos aderezos que vienen de Es­tados Unidos, el resto de los insumos, como la carne, se compran en México. “Presumimos nuestros productos porque 90% proviene de proveedores mexicanos”, agrega Villarreal.

Firmas como Mr. Lucky, Tyson, Bachoco, Coca-Cola, Jugos del Valle y Bimbo forman parte de los 63 proveedores de la cadena.

La renovación de los menús de Mc­Donald’s agrega 30 nuevos elementos, pero no implica ampliar la base de pro­veedores ni la logística de distribución. “Los abastecen (los insumos) varios de nuestros actuales proveedores”, afirma Mario Nájera, director de Cadena de Suministro de la firma.

La proveedora de carne es la chihuahuense American Beef desde 2009, la cual cada mes entrega más de 15,000 piezas de carne para hamburguesa. “Una distribución así no es fácil, porque son productos perecederos con una vida en anaquel de 10 a 12 días”, aclara Nájera, en­cargado de que todos los productos lleguen cada día en tiempo y forma a los 400 restaurantes.

La distribución de los insumos en México corre a cargo de Axion Logistics, empresa que trabaja con McDonald´s en otras partes del mundo, a través de cinco Centros de Distribu­ción (Cedis), con cobertura regional. Para hacer llegar los suministros a los restaurantes, 90 camiones recorren 60 rutas diariamente, añade Nájera.

La logística es clave en McDonald’s y no queda a salvo de los cambios. La compañía trabaja en un programa piloto de reparto de insumos por las noches en Cancún, que implica que camiones del proveedor lleguen a los restaurantes en­tre 11:00 pm y 5:00 am, en una búsqueda por bajar los costos de operación y ayu­dar a la competitividad de los precios a los comensales. “En los primeros datos que arroja el programa hemos ahorrado 5% en el uso de camiones, lo que reduce también el consumo de combustible, emisiones al ambiente y deja un menor costo operativo”, afirma Nájera.

El estancamiento de ventas de McDonald’s tiene consecuencias para un cúmulo de negocios. Su proveedor de lechuga, Mr. Lucky, es una empresa asentada en el Bajío, que produce ocho millones de lechugas al mes en alrededor de 100 hectáreas en los mu­nicipios de Irapuato, Dolores Hidalgo y Cortázar, Guanajuato.

La cosecha se levanta cada mañana, el producto se procesa y por la tarde se entrega en los Cedis de la cadena para su distribución en la madrugada si­guiente. Las papas, que se importan de Canadá a través de la empresa McCain Food, también tienen sus condiciones. Deben cultivarse en lugares en los que reciban mucho calor en el día y frío en la noche para desarrollar sus caracte­rísticas de tamaño, nutrientes y sabor, comenta el director de Supply Chain.

Cada día llega a México un conte­nedor de ferrocarril con 25 toneladas de papas destinadas a McDonald´s. La ruta puede ser vía Laredo o Tijuana y de ahí una parte se baja del contenedor para llevarla al cedis de Monterrey y el resto llega hasta la Ciudad de México, desde donde se envía a los otros Cedis de la compañía.

McCaine se ha visto beneficiado por los cambios en la cadena: será en el nuevo menú el proveedor de queso chedeer con jalapeño y los aros de cebolla.
Batalla extracancha

Pero McDonald’s y su sofistica­da logística también tienen que competir con la simplicidad de locales de baqueta, como el ubicado desde hace 20 años en los linderos del Parque de los Venados, en un céntrico barrio de clase media del sur de la Ciudad de México.

Estos locales no tienen cajita feliz, juguetes, ni promociones. Pero su ham­burguesa sencilla cuesta sólo 35 pesos, y la que lleva trozos de piña, tocino y doble ración de carne cuesta 65 pesos.

Su logística consiste en ir todos los días a la Central de Abastos de la ciudad, a unos 30 minutos en auto, para comprar todos los insumos. La carne se adereza en el puesto por el empleado en turno, y ahí también se cortan y fríen las papas, pero también se cortan la lechuga y los jitomates.

En esas condiciones, este puesto vende unas 100 hamburguesas al día, en un horario de 12 del día a 10 de la noche, todos los días de la semana, dice el encargado —una de las cinco personas que atienden el negocio en dos turnos. De un año a la fecha, las ventas también han caído 20%, según el empleado, pero lo atribuye a un puesto de tortas que se colocó a unos metros del suyo. Aun así, es un negocio de más de 216,000 pesos al mes. “Nuestros clientes vienen por el sabor de nuestras hamburguesas y si quieren agregarle papas fritas y refresco o agua, cada una tiene un costo adicional”, agrega el empleado que hace la función de parrillero.

Una parte del éxito de los puestos son los comensales que son sensibles al precio de las hamburguesas, algo que Burguer King se ha tomado en serio. Sus hamburguesas van desde los 19 pesos, cuando el promedio en restaurantes es de 60 pesos.

“Para los mexicanos las ham­burguesas son tan importantes que actualmente las personas buscan diferenciadores muy marcados, antes de elegir el lugar para comer sus alimentos”, dice Rosique. Por ejemplo, cada vez se vuelve más importante contar con la mejor variedad en el menú, seguido por ecuación de valor, la limpieza dentro del restaurante y ofrecer los precios más accesibles, agrega.

“Los consumidores de hambur­guesas normalmente no van a un restaurante de hamburguesas a comer ensaladas, o al menos no exclusiva­mente, por lo que productos frescos, naturales y percibidos como de buena calidad, que den una sensación de artesanales en lugar de productos in­dustrializados son relevantes”, señala Beatriz de Llano, de Euromonitor.

“¿Incluir más lechuga y cuidar la sal? No, la gente que comemos hamburguesas creo que nos damos un gusto, se nos olvida la dieta por un momento”, dice un comensal vestido con un ajustado pants deportivo que come una hamburguesa en el puesto del Parque de los Venados.

Fuente: ForbesMéxico

Fotografía: forbesmexico.com.mx