Para la legendaria Única e Internacional Sonora Santanera, que lleva más de 60 años en los escenarios del mundo, no pudo tener un mejor domingo debutando en la décima octava edición del festival Vive Latino donde logró reunir diferentes generaciones frente al escenario Indio Pilsner Plata quienes disfrutaron de la popular música tropical de la agrupación.

En punto de las cinco y 25 minutos de la tarde La Sonora Santanera se apoderó del entarimado donde los primeros acordes de La boa, en voz de Roco Pachucote de la Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, hizo eco entre los presentes.

“Agradecemos a sus padres que son quienes les enseñaron a La Sonora Santanera, nos han hecho justicia trayéndonos para presentarnos con ustedes”, dijo Andrés Terrones, uno de los cantantes de La Santanera.

Después llegó el turno de Así como tú, original de la banda rockera mexicana Caifanes, con la cual los rockeros comenzaron el baile que siguió con Mil horas pero fue con Perfume de gardenias que las voces se desgarraron cantando con la agrupación.

Llegó otra de las sorpresas de la tarde cuando Julieta Venegas tomó el escenario y, en medio de una lluvia de aplausos, comenzó a interpretar el clásico El ladrón, a la cual siguió Los luchadores y la presencia de Paquita la del Barrio quien cantó Mi razón y Rata de dos patas.

La agrupación se despidió con Luces de Nueva York y Orangután.

Por su parte, Dread Mar-I puso la nota para bailar en el escenario Indio con su reggae que durante 40 minutos hizo mover de forma cadenciosa el cuerpo a los cientos de personas que se reunieron con él.

El argentino demostró que en el cono sur también hay otros ritmos más allá del ska, el tango y el rock. Con algunos de sus temas más conocidos, el músico cumplió con el sueño de muchos de verlo por primera vez en su vida.

La mezcla de cumbia, hip hop, dub, funk y reggae con música electrónica da como resultado a Mexican Dubwiser, quien con su peculiar sonido, y bajo el calor de la tarde, enloqueció a sus seguidores durante media hora que duró su presentación en el escenario Indio Pilsner Plata.

PUNK, ROCK Y REGGAE
Un grito por la paz salió del Vive Latino. Antidoping gritó ayer a la memoria de los 43 normalistas desaparecidos y en el Escenario Indio obviamente les siguieron la corriente por todo el Foro Sol.

Era momento de que sonara el reggae mexicano, que se prendiera la mota y empezara el hedor a buena vibra; que salieran las banderas rastafaris y se consumiera cerveza por culpa del calor.

Juego a muerte fue uno de los cantos en resistencia del grupo que celebra 25 años de ser uno de los contestatarios del lugar.

Muchos ubicaron la sombra para sacarse la barriga y mejor consumir cerveza; algunos de ellos con semblante triste, con enojo y vistiendo camisetas de Club Universidad que cayó derrotado 3-2 por América en casa.

“¡Hijos de su pu..!”, gritó un grupo de universitarios a dos chamacos que se atravesaron provocando y se echaron a correr por todo el Tianguis del Chopo y desaparecieron. Se refugiaron y quitaron sus camisetas, las cambiaron por dos de Ataque 77 que más tarde estaría en el escenario Vive Latino.

LNG/SHT le puso el toque hip hop al festival y, para sorpresa de todos, fue uno de los actos reveladores del festival, pues reunió a bastantes personas en la Carpa Doritos.

Todos cantaban Llaves, teléfono y cartera. Escuchar a Liran Roll también fue un agasajo a la pura raza del festival. Nadie se resistió a Cuarto para las dos ni María, dos canciones que casi casi son parte de la calle, himnos de las vecindades, tardeadas y fiestas de secundario.

Se esperaba un cierre punk rocker con Marky Ramone, Rancid, Ataque 77 y hasta Justice, el dúo francés que declararía inaugurada la gira de su nuevo disco Woman con este concierto en el Foro Sol.

En 2016, la Reina Isabel II declaró el año del punk y no a muchos les gustó. Marky Ramone, de los legendarios The Ramones, dijo que la monarca del Reino Unido maduró y acercó el arte a la gente.

“La censura ocurrió hace 40 años y ella ha envejecido. El tiempo cambia y es para bien. Nosotros votamos por esta gente para que nos gobierne, si hay algo que no te gusta pues compártelo con la gente pese a que tu opinión sea otra”, dijo el legendario baterista de 64 años.

Lo que no le parece es la manera en la que Donald Trump ha dejado de apoyar el arte y las ayudas a personas con escasos recursos.

Ayer tocó éxitos de los Ramones en la Carpa Doritos.

DIVERSIDAD Y ARMONÍA
La noche del sábado el escenario Indio Pilsner Plata recibió a Bronco, quienes se presentaron por primera vez en el festival, y con su peculiar sonido hicieron cantar y bailar a las miles de personas que se dieron cita para verlos.

La velada arrancó 20 minutos después de la media noche con Nunca voy a olvidarte y Si te vuelves a enamorar.

“Qué maravilla la fraternidad con nuestros hermanos del rock y compartir escenarios con ellos”, lanzó Lupe Esparza.

La edad no importaba, aquellos mayores de 40 reconocieron las canciones que aprendieron en su adolescencia al igual que los menores de 30 que sabían las letras de Bronco por el álbum Tributo al más grande, en donde bandas como Panda, Thermo, Finde, Jumbo y Los Cláxons, entre otros, hicieron un homenaje a la agrupación encabezada por Esparza.

Canciones como Pastillas de amnesia –en donde participó el español Carlos Sadness–, Quiéreme como te quiero, Adoro, Mi amigo Bronco, Dos mujeres, un camino, Que no quede huella y hasta El sheriff de chocolate, hicieron que el público se entregara a la banda que cerró el primer día de Vive Latino.

Para Los Fabulosos Cadillacs, el escenario del Vive Latino es como estar en casa. El nombre de los argentinos es garantía de una gran fiesta sonorizada por el ska que los ha colocado en los cuernos de la luna.

Durante una hora y 15 minutos Los Cadillacs hicieron vibrar y cantar a miles de fans que se arremolinaron frente al escenario Indio donde clásicos como Mi novia se cayó en un pozo, El aguijón, Calaveras y Diablitos, Siguiendo la luna, Mal bicho, Matador, El satánico Dr. Cadillac y Yo no me sentaría en
tu mesa, formaron parte del festín.

Por su parte, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur, Illya Kuriaki & The Valderramas, hicieron mover el cuerpo de miles de personas que se reunieron a verlos en el escenario de la cancha del Estadio Jesús Palillo Martínez con canciones como Coolo, Chaco y Funky Futurista.

SIGUE SIENDO EL REY
El morbo jugó a favor de Jarabe de Palo. Era de esperarse que el escenario Indio Pilsner estuviera lleno con ellos, pero era verdad que el cáncer de Pau Dones, su vocalista, jaló a los curiosos y lastimó a los que han estado con él desde el principio.

Bonito fue su primera canción. La gente cantando, tarareando y sorprendida por la vitalidad que mostró el cantante de 50 años. Él saltaba, se agitaba, corría; rockeaba la guitarra como si fuera ese chamaco que creció en Barcelona.

Con la canción con la que Pau celebra la vida, Humo, se permitió la lagrimita. Depende, Dos días en la vida, Agua y La flaca también traían su carga emotiva.

El grupo agradeció a México con El Rey de José Alfredo Jiménez. Se despidió momentáneamente, porque volverán en septiembre para continuar con la gira 50 Palos.

La noche hizo el favor de traer por primera vez a Prophets of Rage, la resistencia antiTrump. Guerrilla Radio fue una de las primeras, una rola de Rage Against The Machine, de sus himnos por excelencia, contestatarios y resistentes desde hace años. Justo y necesario el mosh pit, el headbanging y el descontrol.

Lo mismo pasó con Take the Power Back y un Tom Morello que no olvida la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y los trae consigo en su camiseta y detrás de su guitarra.

Fuente: Excelsior
Fotografía: Bizarro FM