Una larga investigación científica realizada por un equipo de palenontólogos a cargo de Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, Alemania, y Abdelouahed Ben-Ncer del Instituto Nacional de Arqueología de Marruecos, reveló un hecho científico que cambiaría mucho de lo que conocemos de la evolución de nuestra especie.

Los científicos analizaron los restos fósiles de cinco esqueletos descubiertos en el 2004 en el yacimiento de Jebel Irhoud, una antiquísima cueva al oeste de Marrakech, Marruecos. Los resultados del análisis son sorprendentes, debido a que pertenecieron a humanos que vivieron entre hace 300 mil y 350 mil años. Es decir, son 100,000 años más viejos que los restos de Homo sapiens de los que se tenía conocimiento.

Para establecer la antigüedad de los restos, los especialistas usaron un método de datación por termoluminescencia en fragmentos de pedernales calientes hallados en los mismos depósitos. En sus conclusiones los científicos sugieren que los homininos de Jebel Irhoud representan la fase evolutiva más temprana de Homo sapiens.

Otro punto interesante de la investigación es que establece que la aparición de los humanos modernos no ocurrió, o por lo menos no únicamente, al este de África, como se creía hasta ahora. Alrededor de los fósiles de Jebel Irhound también se encontraron restos de herramientas de piedra y huesos de animales, que probablemente fueron usados como herramientas.

Hasta ahora la principal hipótesis sobre el nacimiento del hombre moderno era que nuestra especie procedía de una única población que vivió en el este de Africa (la actual Etiopía) hace aproximadamente 200 mil años. Por eso el nuevo descubrimiento es un hito en las investigaciones paleontológicas.

Fuente: codigoespagueti.com
Fotografía: codigoespagueti.com