Cuando Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, surgió una campaña nacionalista que llamaba en redes sociales a comprar única y exclusivamente productos “de origen mexicano”, que podían identificarse buscando códigos de barras que comenzaran con el número 750.

Sin embargo, detrás de este “llamado”, existe un error enorme que se produce desde el hecho de que es distinto considerar a un producto mexicano, de otro que fue “identificado” en México.

¿Qué es un código de barras?
De acuerdo a la tesis “Automatización del proceso de control de asistencia del personal académico en tiempo real a través de reconocimiento biométrico”, publicada por Alejandro Olivares Morales para la Universidad Nacional Autónoma de México; un código de barras es:

“El Código de Barras es un arreglo en paralelo de barras y espacios que contiene información codificada en las barras y espacios. Esta información puede ser leída por dispositivos ópticos”

Existen distintos tipos de códigos de barras, pero el más común que encontramos en los supermercados de México es el EAN/UCC (EAN International – Uniform Code Council).

Cada producto tiene un código único, que facilita su cobro e identificación y agiliza su cobro. En efecto, los primeros números de un código identifican el país en que fue identificado el producto. En nuestro país la empresa GS1 se encarga de realizar y registrarlos.

El caso del 750
Cuando nos llaman a consumir productos con el comienzo 750 para mejorar la economía nacional incurrimos en un error. De acuerdo a la propia empresa que se encarga de registrarlos respecto al país de origen, contesta:

“No necesariamente, la estructura de un GTIN se conforma por un prefijo de país (750 para México), sin embargo, este número hace referencia únicamente al GS1 en donde fue registrado y no donde fue producido”

¿Cómo ubicar este tipo de productos nacionales?
De acuerdo a información proporcionada por GS1 México: “La única forma de saber si un producto es mexicano, es revisar su razón social en la etiqueta y que contenga la leyenda Hecho en México”.

Lo cierto es que cuando un producto, ya sea nacionalo extranjero, cuenta con uno de estos códigos de barras, puede ser exportado hasta a 150 países que manejan el mismo tipo de símbolos.

Es decir, cuando nos limitamos a comprar estos productos, lejos de contribuir a la economía nacional, sólo estamos limitando de forma innecesaria nuestra capacidad de compra.

Lo que en cuestión de precios limita nuestras posibilidades, y no necesariamente estamos ayudando a productores nacionales.

Fuente: Dinero en Imagen
Fotografía: dineroenimagen.com