Al cumplir una jornada laboral de ocho horas con un estricto calendario de lunes a viernes, el cansancio o apatía, pueden llegar a ser el enemigo número uno que se fusiona con la presión y el estrés que conlleva no tener el tiempo suficiente para realizar todas las tareas de la agenda.

Aquí te van unos tips para optimizar el tiempo en la chamba:
Llega a tu lugar de trabajo antes de iniciar la jornada laboral; al menos 10 o 15 minutos antes.
Empléalos para ponerte cómodo, sentarte a descansar mientras tomas una taza de café o un vaso de agua; enciende la computadora y organiza las labores del día para así comenzar a trabajar en la que requiera más atención y tiempo.
Jerarquiza la información, te será útil para identificar lo que requiere la asignación.
El cariño que se le tiene al trabajo debe notarse en cada tarea realizada. Tanto en la manera en que se asume, como en la que se entrega a los superiores o al jefe.
Es conveniente pararse al menos cada hora del escritorio y activar el cuerpo. Esto es bueno para oxigenar el cerebro.
Beber dos litros de agua también ayudará a mantener la mente fresca y despierta. Se recomienda no cruzar las piernas; porque el cerebro lo interpretará como “negación” o “rechazo” y por más brillante que se pueda llegar a hacerse un trabajo, no fluirá.
“Recomiendo utilizar la técnica ‘Pomodoro’, en la que trabajas por lapsos enfocados de 50 minutos con un descanso de 20 minutos entre ellos”. Gaby Manzur, experta en optimización del tiempo en el trabajo.

Hay una app del mismo nombre que te ayudará a segmentar el día laboral con mayor interacción.

Desconecta la vida personal del trabajo; y que los problemas se queden en casa y no lleguen a la oficina.
Además, debes interactuar en las redes sociales sólo en los tiempos de pausa, esto hará que la concentración sea total.
Fuente: UnoTV
Fotografía: stbdeacero.com