Corea del Norte ha hecho este miércoles su cuarta prueba atómica en la que ha asegurado haber detonado por primera vez una bomba de hidrógeno, que ha generado una fuerte alarma, numerosas críticas y demandas de sanciones en la comunidad internacional.

A diferencia de las tres primeras pruebas, con explosivos nucleares convencionales, hoy el régimen afirmó haber utilizado la temida bomba termonuclear, capaz de multiplicar por millares la potencia de los explosivos lanzados sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945. «Ahora somos un estado nuclear que también posee la bomba de hidrógeno», aseguró un locutor de la televisión estatal KCTV en un boletín especial horas después de la detonación.

“El Gobierno chino se opone formalmente” al ensayo, que ha sido realizado “a pesar de la oposición de la comunidad internacional”, afirmó una portavoz del Ministerio de Exteriores, Hua Chunying, en una rueda de prensa. La cancillería de China, uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, manifestó su rechazo a la acción de Pyongyang, remarcó que fue realizada “a pesar de la oposición de la comunidad internacional” e incluso convocó al embajador norcoreano en Pekín para expresar su malestar.

Japón, por su parte, solicitó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que convoque una reunión de emergencia para abordar la acción del régimen norcoreano.

El Consejo de Seguridad castigó las tres anteriores pruebas atómicas norcoreanas con duras sanciones que limitan de forma estricta el comercio y las transacciones internacionales del país, agravando su aislamiento económico.

Por otra parte, tanto Corea del Sur como China y Japón comenzaron a recopilar datos para verificar si su vecino ha detonado una bomba de hidrógeno tal y como afirma o en realidad se trata de una bomba de fisión convencional.

Algunos expertos se han mostrado escépticos. “La potencia del terremoto causado por la bomba de hoy (unos 5 grados) es similar al de la prueba de 2013, por lo que no parece un gran avance”, evaluó el comentarista Shim Jae-hoon.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Seúl cree que se trata de una bomba nuclear convencional y científicos surcoreanos evaluaron que podría ser un híbrido entre un dispositivo atómico de fisión y uno termonuclear, sin que pudiera llegar a considerarse plenamente una bomba H.

El nuevo desafío de Corea del Norte a la comunidad internacional llega dos días antes del cumpleaños del líder Kim Jong-un (nacido el 8 de enero de 1983 o 1984, según diferentes estimaciones), algo que para algunos no es casualidad.

“Kim Jong-un considerará apropiado celebrar por adelantado su cumpleaños con una prueba nuclear, pero ni siquiera la bomba de hidrógeno debe hacer olvidar al mundo la brutalidad y los abusos de la dictadura de los Kim contra el pueblo norcoreano”, recordó la organización internacional Human Rights Watch en un comunicado.

«Si se confirma como una prueba nuclear, este acto constituye una fractura de la norma universalmente aceptada contra las pruebas nucleares. Una norma que ha sido respetada por 183 países desde 1996», ha indicado en un comunicado Lassina Zerbo, secretario ejecutivo de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Pruebas Nucleares (CTBTO).

El presidente francés, François Hollande, ha considerado «inaceptable» la prueba nuclear de Corea del Norte de una bomba de hidrógeno, según las afirmaciones de Pyongyang, y ha reclamado «una reacción fuerte de la comunidad internacional». Francia es otro de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Por su parte, Rusia ha llamado hoy a la calma a todas las partes implicadas en el conflicto entre las dos Coreas tras el anuncio de Pyongyang de haber detonado por primera vez una bomba de hidrógeno, y ha advertido de que en caso de confirmarse, será un grave violación de las resoluciones de la ONU.

Fuente: ABC

Fotografía: josecardenas.com