Aaron Hernández, otrora estrella de los Patriotas y considerado en su momento como uno de los mejores en su posición en la NFL, pasará el resto de su vida tras las rejas después de ser hallado culpable de asesinato premeditado.

Un jurado determinó el miércoles que Hernández, de 25 años, mató a tiros a Odin Lloyd el 17 de junio de 2013. El extight end recibió la sentencia obligatoria para este delito: cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.

Hernández miró hacia su derecha y apretó los labios cuando escuchó el veredicto del jurado, que deliberó durante siete días.

La madre de Hernández, Terri, y su prometida, Shayanna Jenkins, estallaron en llanto cuando escucharon el fallo. Poco después, Hernández les dijo, “sean fuertes”.

Lloyd, de 27 años, era un jardinero y jugador de futbol americano semiprofesional que salía con la hermana de Jenkins. Hernández también fue hallado culpable de posesión ilegal de armas de fuego y municiones.

Por motivos que nunca quedaron claros, Lloyd fue matado de seis balazos en una zona industrial cerca de la casa de Hernández, en North Attleborough.

 

Fuente: excelsior.com

Fotografía: excelsior.com