El mezcal ya no es una moda. Lo comenzó a ser hacia 2011, cuando ya se producían cerca de 980 mil litros de mezcal al año y había alrededor de 285 productores para un total 244 marcas. Hoy, es una industria consolidada y una de las de mayor crecimiento dentro de las bebidas alcohólicas. De acuerdo a las cifras más recientes del Consejo Regulador del Mezcal, en 2016 se produjeron más de 3 millones de litros, hay más de 625 productores y casi 570 marcas en los nueve estados donde se produce mezcal. A saber: Oaxaca (siendo el principal productor), Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí, Durango, Guanajuato y Puebla.

Lo que ha traído la consolidación de la industria del mezcal es también quelas marcas se esfuerzanpor ofrecer productos de mayor calidad, buscando nuevos ensambles o fusiones; creando proyectos sustentables que les permita mantener sus estándares año con año; experimentando con nuevos procesos, etcétera; pero, para fortuna de nosotros, los amantes del mezcal, la mayoría sigue respetando los procesos artesanales que son parte de la esencia y la magia de este elixir.

Hoy, la oferta es vastísima, por ello te presentamos aquí siete marcas que surgieron en 2017, que no debes de dejar de probar por lo bien que están haciendo y para que sigas convirtiéndote en un verdadero experto y conocedor del mezcal.

1. Amores Logia

Agave: Cenizo a 46 % Alc.

Origen: Nombre de Dios, Durango

Amores es una de las marcas que mejor lo está haciendo y no sólo por sus productos sino, más bien, por su proyecto: pago justo y adelantado a productores para garantizar la calidad y compromiso; siembran 10 agaves por cada agave que usan; sólo usan agaves silvestres que tengan un plan de replantación ya que afectaría los recursos naturales de la zona y por tanto a sus comunidades; y donan el 15 % de cada botella a las comunidades productoras para preservar su flora y fauna.

Pero, independientemente de este proyecto, el nuevo mezcal que acaban de presentar este año, es una maravilla: Amores Logia, un mezcal de agave cenizo de Durango (que tarda 14 años en madurar), que dejan a 46 grados (a diferencia de sus otros mezcales que son de mucho menor graduación), que machacan a mano con hacha en maje de madera (lo que le otorga un sabor distinto) y que destilan dos veces.

Logran un producto con potencia, con aromas bien definidos a tierra y a cítricos y con sabores que logran evocar pan recién horneado y maderas. Es un mezcal tan bien hecho, que en este año le otorgaron la medalla de oro en el Concours Mondial Bruxelles, uno de los más prestigiosos a nivel mundial.

En Logia, Amores sin duda captó la esencia de cómo deben de saber los mezcales a base de agave Cenizo de Durango y es una gran oportunidad para que te deleites con un sabor distinto a los mezcales de Oaxaca.

2. Las Garrafas Xaguar

Agave: ensamble Tobalá silvestre, Arroqueño y Espadín a 40% Alc.

Origen: San Pablo Huixtepec, Oaxaca.

Las Garrafas es la primera marca que empezó a producir un mezcal Ultra Premium (su precio actual es de casi 4 mil pesos) pero que se han vuelto referencia también en la forma de crear ensambles con agaves silvestres. Su producto estrella es el Máscara de Xaguar Naranja, un ensamble de Tobalá silvestre, Arroqueño y Espadín que dejan a 40 grados. Si algo se puede decir de este mezcal es que es verdaderamente elegante, da la sensación de que, a pesar de la potencia que caracteriza a los mezcales, éste pasa como seda por la boca.

La razón es: su triple destilación, donde la primera y tercera la hacen en alambique de cobre, pero la segunda es en olla de barro, lo que le otorga también un muy peculiar y original sabor delicado y fácil de paladear con notas a cacao, canela y chocolate. Sumado a que también machacan sus agaves a golpe de mazo en canoa de encino, lo que extrae también aromas herbáceos y florales que enriquecen la experiencia de probar este mezcal.

En mi opinión, es un lujo que vale la pena, porque es un mezcal que verdaderamente sabe distinto a lo que se produce actualmente.

3. Mezcal Brije

Agave: ensamble Tobalá, Jabalí, Tepextate y Cuishe a 48%

Origen: Santiago Matatlán, Oaxaca.

Una marca pequeña de reciente aparición pero que lo está haciendo muy bien. Actualmente sólo cuentan con dos productos: su mezcal de agave Espadín que dejan a 43 grados; y el que es, considero, la joya de la corona de su producción: un ensamble de cuatro agaves silvestres: Jabalí, Tepextate, Cuishe y Tobalá a 48 %. Este mezcal es de un equilibrio sin igual y, debo decir, uno de los mezcales que más me ha sorprendido por sus potencia y complejidad.

En él hay sabores herbáceos, cítricos y de vainilla con pocos tonos ahumados, lo que a veces se agradece en los mezcales oaxaqueños. No pierde el característico sabor herbáceo pero en sus aromas desfilan notas de manzanilla y lavanda. Una sorpresa total para el paladar que vale muchísimo la pena probar. Además, sus botellas, como un alebrije (de ahí su nombre) son pintadas a mano por artesanos de San Martín Tilcajate en Oaxaca, sobre un fondo negro que evoca también el barro negro de San Bartolo. Sin duda, artesanía líquida tanto en envase como en su destilado.

4. Benditalegría

Agave: ensamble Espadín con Madreciuxe a 48% Alc.

Origen: Santiago Matatlán, Oaxaca.

Mezcal Benditalgría es también una marca que apenas comienza pero que vale mucho la pena seguir y apoyar. Hasta el momento también tienen dos productos en su gama: un Espadín que vale mucho la pena usar para alta coctelería pues conserva muy bien sus sabores ahumados. Y, su otro producto, es un ensamble de Madrecuixe con Espadín que dejan a 48 grados: un mezcal premium, artesanal, extraordinario que, si se puede definir en una palabra sería: “robusto” o “redondo”. Equilibra muy bien la potencia con la elegancia y al probarlo sus notas herbales y de hoja de limón, florecen de inmediato. En su sabor se percibe tierra, lavanda y heno fresco, producto de que todos los agaves espadines que utilizan para este ensamble los dejan madurar hasta 12 años lo que concentra aún más su sabor. Benditalegría es un mezcal complejo que sorprende los paladares.

5. Creyente

Agave: Espadín a 42% Alc.

Origen: Tlacolula y Yautepec, en Oaxaca

Creyente es un mezcal con oficio: elegante, bien definido, que impone y gusta, bien pensado para no atemorizar a los que se inician en el mundo del mezcal, pero también para satisfacer a los paladares exigentes. De cuerpo suave y aterciopelado conserva bien los sabores ahumados característico de los buenos mezcales oaxaqueños y se complementa con una presencia de aromas y sabores frutales, dulces y cítricos que lo vuelven complejo y atractivo. Llama la atención su botella que evoca viejos envases de botica, con una etiqueta con un animal mitológico parte Águila Real, parte jaguar y parte antílope que podrían muy bien representar el cuerpo, el aroma y los sabores de este mezcal en cada uno de esos animales.

6. Mezcal Convite

Agave: ensamble de cinco agaves silvestres: Tepextate, Tobalá, Madrecuixe, Coyote y Tobasiche.

Origen: San Baltazar Guelavila, Oaxaca.

Este es otro mezcal premium, muy sofisticado y que respeta mucho los procesos artesanales, que me sorprendió en 2017. La gama de Mezcal Convite es amplia y destacan sus botellas de agave silvestre como el Coyote o el Jabalí que, dicen los maestros mezcaleros, es el agave más difícil de destilar por la dureza de su piña. Pero, dentro su gama destaca su ensamble de cinco agaves silvestres que es extraordinario y con un sabor exquisito. Este mezcal sorprende porque cada sorbo es diferente, en un sorbo lo mismo pueden destacar los tonos a coco y más dulces característicos del agave Coyote; en el siguiente trago puedes encontrar las notas minerales y especiadas del Tepextate; en otro, las notas frutales y florales propias del Tobalá; en otro trago más puedes encontrar el sabor muy herbáceo del Madrecuixe. En fin, que esta complejidad y esta característica tornadiza de este ensamble lo hacen maravilloso, sofisticado y complejo: simplemente sorprendente.

7. Los Danzantes 20 años

Agave: Espadín a 51.5 % Alc.

Origen: Matatlán, Oaxaca.

Si hay alguien a quien le debemos el boom del mezcal que estamos viviendo, sin duda, es a Los Danzantes quienes, desde hace 20 años fueron pioneros para el impulso de este elixir. Por ello es que celebramos este nuevo mezcal que acaban de sacar para festejar, justamente, 20 años de llevar el espíritu del agave a las botella. Lo que hicieron con esta edición especial fue un mezcal directo de alambique que viene en una elegante botella completamente negra en una edición limitada de 400 botellas. Las características de un mezcal directo del alambique, es que ofrece al paladar mejores posibilidades de apreciar el espíritu del agave y la herencia del terruño donde se cultivó por la pureza del destilado. Sus sabores son bien definidos a tierra, ahumados con tonos cítricos y herbáceos muy propios del Espadín y, a pesar de sus 51.5 grados, la presencia alcohólica no es lo que predomina al momento de dar un trago. Y es que, lo que hicieron los maestros mezcaleros de Los Danzantes, fue madurar en vidrio este mezcal durante cuatro años lo que da como resultado delicado e integrado en cada una de sus propiedades organolépticas.

Fuente: Life&Style
Fotografía: prodigy.msn.com