Una ciudad cambia constantemente por el movimiento mismo de quienes la habitan. Pero la Ciudad de México tiene una historia distinta: desde hace 20 años, cuando se vivió una reforma política que permitió a sus ciudadanos votar para elegir gobernante, el rostro de la capital de México no ha sido el mismo.

Renovaciones, cambios, edificaciones, reinvenciones… en 20 años han sido seis grandes obras las que han marcado un nuevo hito en el devenir de esta metrópoli.

1. Corredor Reforma-Centro Histórico.

Esta zona, que concentra hoy los edificios más altos y modernos de la ciudad –como la Torre BBVA Bancomer (235 metros) y la Torre Mayor (225 metros)–, comenzó su renovación en 2003, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. El plan maestro estuvo a cargo de la Facultad de Arquitectura de la UNAM y el proyecto avanzó en cuatro etapas.

La primera concluyó en 2006 con una inversión de 600 millones de pesos. Los trabajos incluyeron el cambio de superficie asfáltica por concreto hidráulico, desde la Glorieta del Caballito a la Puerta de los Leones, así como placas de concreto para la zona peatonal. Fue restaurado el monumento a Cuauhtémoc y hubo limpieza de fachadas de edificios construidos a mediados del siglo XX, como la Torre Anáhuac.

La segunda etapa, de 2006 a 2009, comenzó en la Puerta de los Leones y concluyó en la Fuente de Petróleos. Allí también hubo cambio de luminarias y superficies peatonales y de rodamiento. Se inauguró la galería abierta en las rejas del bosque, entre el Museo Nacional de Antropología y la calle Gandhi, y se inauguró el corredor escultórico en el camellón central. Fue remodelado el entorno de la Fuente de Petróleos y en 2007 inició la construcción de la Puerta 1808, del artista Manuel Felguerez, en la intersección de Reforma, Bucareli y Juárez.

La tercera etapa, que incluyó capital privado, se extendió de 2003 a 2010 y comenzó en la Fuente de Petróleos hasta la Carretera Federal México-Toluca. Fueron remozados el camellón central y las estatuas que se encuentran en la zona. En 2006 se inició la construcción de un paso vehicular a desnivel en la intersección con el Paseo de las Palmas y el Distribuidor Vial Constituyentes-Reforma. La cuarta etapa está en marcha entre la Glorieta del Caballito y la calle de Peralvillo.

2. Centro Histórico.

El rescate y renovación del Centro Histórico ha sido una tarea constante. Comenzó con el Fideicomiso del Centro Histórica, que en 2002 pasó de privado a público, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.

Un año antes, en 2001, nació el Consejo Consultivo para el Rescate del Centro Histórico de la Ciudad de México, con Carlos Slim como su presidente. Se iniciaron programas de restauración de inmuebles, renovación y dotación de servicios públicos, y modernización de la infraestructura eléctrica y de telefonía. Hubo rehabilitación de vialidades y del alumbrado público, depuración de anuncios y marquesinas, reubicación del comercio ambulante y remodelación de locales comerciales.

En 2005 al menos 30 calles fueron cerradas al tránsito vehicular para hacerlas peatonales o semipeatonales. Entre ellas Francisco I. Madero, 16 de Septiembre, Regina, San Jerónimo, Motolinia, Gante-Filomeno Mata. Con Marcelo Ebrard nació la Autoridad del Centro Histórico para coordinar la planeación y el ordenamiento del desarrollo territorial, económico y social del sitio.

En 2009 comenzó la rehabilitación de la Plaza de Garibaldi, y siguieron las avenidas Juárez y Pino Suárez, así como la Alameda Central, la Plaza Tlaxcoaque y la calle 16 de septiembre. El Plan Integral de Manejo del Centro Histórico de la Ciudad de México, de 2011, tuvo como meta revertir el deterioro, mejorar el sistema de circulación vehicular, peatonal y de transporte público. Incluyó el remozamiento del paisaje urbano, la restauración de edificios, la preservación de monumentos, sitios históricos y culturales y de los inmuebles de la UNAM.

Todo el corredor Reforma-Centro Histórico se ha convertido en uno de los espacios públicos de más actividad, con conciertos, ferias, instalaciones y el paseo dominical en bicicleta.

3. Santa Fe

Fue la apuesta urbana de los años noventa, que ha declinado por problemas orográficos, de agua y tráfico vehicular. Su auge comenzó en 1993 con la construcción del Centro Santa Fe. Por la crisis de 1994, la obras públicas en la zona se suspendieron, pero las construcciones privadas no se detuvieron.

La primera fase de Ciudad Santa Fe concluyó en el año 2000. El área definida por el Gobierno del Distrito Federal (GDF) como la Zona de Santa Fe tiene una superficie de 931.64 hectáreas. Es una de las zonas corporativa más importante de la Ciudad de México, donde hay al menos 20 edificios de más de 100 metros. Para resolver sus problemas de movilidad, hay actualmente dos proyectos: el servicio complementario de la Línea 7 del Metrobús, que partirá de la Fuente de Petróleos en Periférico, y la estación Santa Fe del Tren Interurbano México-Toluca.

4. Ecobici y ciclovías

La Estrategia de Movilidad en Bicicleta arrancó con el gobierno de Marcelo Ebrard y ha sido un éxito. Actualmente hay 444 cicloestaciones, en un área de cobertura de 32 kilómetros cuadrados que incluyen 42 colonias de las delegaciones Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc. Ecobici suma más de 42 millones de viajes y 248,866 usuarios registrados.

De manera complementaria, la ciudad extendió las vías para el tránsito de bicicletas. Actualmente hay 170.11 kilómetros de ciclovías ubicadas en las delegaciones Cuauhtémoc, Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero.

5. Segundo piso de Periférico

Ha sido una de las obras más polémicas de la Ciudad de México, por lo que su construcción incluso fue sometida a consulta ciudadana. Se inauguró en enero de 2005, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, que creó el Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación (Fimevic) del Distrito Federal para apoyar el financiamiento de proyectos.

El Fimevic lanzó en 11 convocatorias con 71 concursos de licitación para las dos etapas de la obra. La inversión ascendió a 2,157.1 millones de pesos, sin contar los costos adicionales por obra no prevista.

6. Metrobús y metro

Este sistema de transporte, que arrancó en 2005, comenzó el desplazamiento y la sustitución de los conflictivos microbuses. A pesar de la oposición vecinal en algunas zonas y de la inconformidad de automovilistas por la reducción de carriles en vías primarias, el Metrobús ha crecido progresivamente y actualmente cuenta con 6 líneas y dos más en construcción.

Además, dos líneas más del metro comenzaron a operar: la Línea B y Línea 12, que tuvo que suspender el servicio en algunas de sus estaciones por una mala planeación de ruta y equipo rodante.

Fuente: Alto Nivel
Fotografía: altonivel.com.mx