Si te sientes en una espiral interminable de plástico y crees que es imposible prescindir de él, acá unos consejos prácticos para dejarlo de una vez por todas

1.- Deshacerse de los utensilios básicos de uso diario como los cepillos de dientes más comerciales y cambiarlos por alguno hecho de bambú, así como la pasta de dientes que puede comprarse o almacenarse en envases de vidrio, en lugar de los horribles tubos que se aplastan disparejo. Una buena opción para algo imperceptible.

2.- Aunque suene obvio lo de los popotes, lo cierto es que si de plano no puedes deshacerte de ellos por costumbre o necedad, puedes probar comprando uno metálico o de madera, con que sea reutilizable es, por el momento, suficiente. Y ya si de plano andas con tu vaso personal (puede ser un frasco de vidrio) para todos lados, eres un ejemplo para los demás. ¡Aplausos!

3.- El plástico para cubrir los tuppers con comida (plástico vitafilm) tarda años en destruirse, si bien nos va. A cambio, puedes usar una manta de tela plastificada reutilizable. Hay varias en el mercado. Incluso la manta o jerga son telas que cubren bien ciertos recipientes que por lo general no tienen tapa. Pero es mejor usar siempre uno que sí tenga para no desperdiciar a lo bruto.

4.- Quizá muchos no lo saben pero hay marcas de té que usan plásticos en sus bolsitas, así que como tal es un error echarlas a la basura orgánica. En caso de que te estés enterando de esto pero necesites llevar té al trabajo o lo acostumbres por placer, puedes comenzar a pensar en los infusores. Tamaños, formas y precios hay para todos los bolsillos y gustos. Y el té o los restos de infusión sí pueden ser echados directamente al bote de basura orgánica o a la composta.

La punta del iceberg. (Foto: Jorge Gamboa)

5.- Este punto va muy pegado al número dos pero es un nivel más pro: si eres de los que compran comida para llevar con cierta regularidad, puedes usar tus propios tuppers, y así evitar el horrible unicel que usan muchos restaurantes y empresas de comida rápida. Aunque es probable que te vean raro o se nieguen al principio, con un poco de insistencia se acostumbrarán y tú también.

El pilón: lo de las botellas de agua y las bolsas de super lo obviamos porque si llegaste hasta aquí, significa que estás comprometido con la causa antiplástico o por lo menos estás enterado.

Y eso ya es un enorme paso a decirle adiós al material más usado en el mundo y que para estas alturas está contaminando el sistema digestivo del 73 % de los peces del océano Atlántico y que se prevé que en los próximos 10 años se triplique en el agua, algo así como 80 mil millones de toneladas de plástico flotarán entre Hawai y California para 2025.

Fuente: culturacoolectiva.com
Fotografía: culturacoelctiva.com