Entrar a la universidad es el primer paso a la adultez. No solo tienes que elegir la profesión que desarrollarás el resto de tu vida, sino que significa que eres responsable de tu propio desempeño. Ya no habrá maestros vigilantes que llamarán a tus padres porque no entraste a una clase, por nombrar un ejemplo.

Si a la experiencia le sumas mudarte de ciudad, la responsabilidad es mucho más grande. Sí, es toda una aventura, pero hay momentos no tan divertidos y glamurosos que tienes que enfrentar. Si este es tu caso, aquí te damos algunos tips para que salgas victorioso de esta prueba.

1. Explora
Conoces tu ciudad como la palma de tu mano. ¿Necesitas algo? Sabes dónde conseguirlo. Una nueva ciudad es una nueva experiencia. Tómate el tiempo para explorar las calles, los centros comerciales y el campus de tu universidad. Habla con tus vecinos y pregunta. Poco a poco te irás adecuando al lugar y sabrás dónde conseguir los mejores precios y calidad.

2. Arma tus horarios

Este es un consejo para cualquier estudiante universitario, pero tú, como nuevo en la ciudad, debes tomarlo más en cuenta. No armes un horario rígido, sino flexible. Ten en cuenta que es posible que te pierdas en varias oportunidades, así que organízate para que tus responsabilidades fluyan de manera orgánica.

3. Apréndete las rutas de transporte urbano
Si no tienes coche, es inevitable que uses el metro o el autobús. Indaga al respecto. En primer lugar averigua cuál es la ruta que debes seguir para ir de la universidad a tu residencia y viceversa. Lo demás vendrá por añadidura.

4. Haz un presupuesto mensual
¿Con cuánto dinero cuentas? El hecho de tener ayuda económica de tus padres (si es el caso) no quiere decir que puedas despilfarrar. Viviendo solo en otra ciudad comprenderás el valor de cada cosa: cuánto dura cada alimento, cuánto necesitas comprar para surtirte por un periodo de tiempo…

Recuerda presupuestar los gastos de alquiler, servicios básicos, transporte y los gastos universitarios, como fotocopias y otros. Limítate hasta que consigas el balance perfecto y, si es posible, consigue un trabajo de medio tiempo.

5. Socializa

La mejor forma de conocer una ciudad es socializando con su gente. Date la oportunidad de saber quiénes son tus vecinos y tus compañeros de universidad. Cuando estás lejos de casa, los amigos se convierten en tu nueva familia y es probable que necesites de ellos en algún momento.

Fuente: mujervix.com
Fotografía: mujervix.com