Guillermo del Toro es un fanático declarado de Alfred Hitchcock. Tampoco queda la menor duda de que Tim Burton ha significado, entre otras, una gran influencia para su desarrollo profesional.

El mexicano ya es un autor consolidado: sabemos los temas que le obsesionan, conocemos la manera en que filma, los guiones que gusta escribir y el tipo de personajes protagónicos que pone en sus películas.

Actualmente es uno de los cineastas con mayor prestigio a nivel mundial y sus películas se han convertido en referencia. Pero el éxito no es gratuito, del Toro llegó a este lugar gracias a su esfuerzo y trabajo constante.

Estas son algunas cosas que le puedes aprender.

Nunca dejar de soñar
Este director se ha caracterizado por siempre llevar sus sueños a la pantalla grande. Temas que nadie se imaginaría o se atrevería a filmar, para él son los más interesantes. Los monstruos, los fantasmas, los que no encajan en sociedad son sus principales protagonistas. Pesadillas que nadie querría cerca.

Su acercamiento a estos temas fue desde pequeño, cuando no dejaba de leer los libros de biología, anatomía, antropología y arte que se encontraban en la biblioteca de sus padres. Fue ahí cuando descubrió su pasión por los monstruos, y desarrolló el talento para dibujarlos y crearlos.

Siempre proponer algo diferente
Las películas de Del Toro no sólo son para asustar y poner monstruos de manera gratuita. Siempre propone algo diferente a lo que ya vimos. Un vampiro mecánico (Cronos), un insecto gigante que se hace pasar por un humano (Mimic), los fantasmas son buenos y los humanos son la verdadera maldad (El Espinazo del Diablo y La Cumbre Escarlata), o el demonio que salva al mundo (Hellboy).

Si bien no son nuevos, el tratamiento que este mexicano le da a estos temas hace la diferencia comparado con todo lo que ya hemos visto. Siempre encuentra la forma de sorprender.

Haz las cosas bien
El apartado visual es algo que siempre destaca en las películas de Del Toro. El director sabe que para que la ficción sea creíble todo se tiene que ver real. Los detalles hacen la diferencia entre que un fantasma parezca auténtico o que sólo dé risa.

Además, siempre ha recurrido al maquillaje tradicional porque tiene una apariencia más real en pantalla. Utiliza los efectos generados por computadora sólo cuando la situación lo requiere, pero no abusa de ellos. Hace una combinación perfecta.

No temas salir a buscar nuevas oportunidades
Guillermo del Toro no dudó en salir de México para buscar nuevas oportunidades para filmar sus películas. Primero fue a Estados Unidos a probar suerte, pero sus cintas no tuvieron tan buen recibimiento. Luego, en España demostró que podía hacer las cosas muy bien y gracias a eso le volvieron a ofrecer proyectos en Hollywood.

El Laberinto del Fauno lo consolidó y le valió su primer premio Oscar. A partir de ese éxito tuvo mayor libertad para proponer y filmar en Estados Unidos.

Fuente: Dinero en Imagen
Fotografía: dineroenimagen.com