La vida es eso que pasa mientras pierdes el tiempo sentado frente a la computadora en un horario de 9 a 6pm, con una hora de comida.

Al menos así es la vida de los Godínez, aquella tribu urbana que no distingue sexo, condición social ni educación, pero que sí se reconoce por el pésimo gusto al vestir: zapato de punta cuadrada, pantalón de vestir más largo de lo normal y lentes con armazón de aluminio.

Esta especie, por lo general, tiene costumbres tan arraigadas que el cliché es inminente. Todos llevan su topper al menos una vez al mes, cuelgan su gafete en un lugar visible las 24 horas y sus pláticas son tan aburridas que podrían tener su propio programa en el Canal del Congreso.

Ah, pero, bueno, no todo es tan mal. Los Godínez también tienen cosas positivas como prestaciones, quincenas puntuales y frases tan malas y molestas que los convierten en unos genios de la comedia. Bueno, no genios, pero es lo único chistoso de esta especie.

Estas son las 10 frases que te condenan como Godínez. Si las has usado, deberías sentirte avergonzado.

“Lo bueno es que ya es ombliguito se semana”
Lo más triste de ser Godínez es que tu vida es tan miserable que tu única motivación es que llegue el viernes. Esta frase celebra que sea miércoles. Como si cada miércoles pasara algo importante.

“Ya es juevebes, jejeje”
No solo reafirma lo que señalamos arriba, siempre viene acompañada de una risa juguetona que es tan desesperante como trabajar en viernes a las 5:00pm. No, Godínez, no nos dan risa. Tampoco nos interesa si se gastan sus quincenas en los bares tipo El Desván o antros tristes de ese tipo.

“Por fin, beviernes”
Nunca voy a entender por qué los Godínez se sienten los animales fiesteros más atractivos del WTC, pero es una realidad. Para ellos gastarse la quincena en la peda es todo un logro. Otros preferimos comprar ropa de buen gusto y alejarnos lo más posible de La Chilanguita. Pero cada quien.

“Buenas nocheees”
La puntualidad, más que una característica godín, es un gusto adquirido. Los Godínez son puntuales porque, de lo contrario, les descuentan el pago y eso sí duele: Menos dinero es igual a menos pedas. Y ya sabemos que los Godínez AMAN la peda.

“Voy al OXXO. ¿Quieren algo?”
El espíritu servicial del godín es inversamente proporcional a las ganas que tiene de emprender una aventura con alguien del sexo opuesto. Traerle un gansito a “Tere, de sistemas” es el equivalente a invitarle una cena formal a otra persona. O algo así.

“¿Has escuchado hablar de la Flor de la abundancia?”
No creo que necesite profundizar mucho en esto. ¿O sí? Si alguien te ofrece entrarle a esto, huye. No hay abundancia al final del camino, hermano.

“Ya voy a renunciar, goei. Ya no aguanto”
Si lo has dicho más de 10 veces en voz alta y sigues sentado en tu mismo cubículo, no sólo no vas a renunciar sino que eres uno más que se queja y no actúa.

Fuente: Garuyo

Fotografía: prodigy.msn.com